Por Mundoagro.cl el 26 abril, 2018

Carretera hacia la rentabilidad

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carretera hacia la rentabilidad

Cuando se habla de manejo de suelos, el foco cambia dependiendo a quién se consulte.  Para  el especialista en suelos se refiere a la estructura y la fertilidad; para el de riego a la infiltración, capacidad de retención, carga hidráulica etc.; para el fitopatólogo, ya saben, las enfermedades presentes en los restos que quedan en el suelo; mientras que otros lo entienden como labores primarias, secundarias, resistencia a la tracción, etc.

Pero muy pocos entienden el manejo de suelos como aquello tendiente a ver y analizar el suelo como la carretera por donde transita toda la logística del huerto; es decir, el traslado de materiales y personal, aplicaciones de agroquímicos, labores mecánicas de poda y raleo, equipos de cosecha y muchos otros. Por lo tanto, para no confundir propongo el concepto de manejo de pisos entendido como las labores necesarias para mantener un adecuado soporte a la maquinaria y personal que trabaja al interior del huerto.

En mi experiencia profesional me ha tocado trabajar e interactuar como productor, gerente agrícola, asesor y prestador de servicios. He visitado campos pequeños arados con una yunta de bueyes y grandes empresas con dotación de maquinarias que implican grandes inversiones, y en la general la preocupación por el suelo del huerto, pensado como un camino por el que deben transitar nuestros equipos, está más que ausente.

Para aterrizar el concepto pregunto: ¿qué pasa con usted, lector, cuando en su vehículo particular transita por caminos rurales llenos de baches, levantando polvo o perdiendo tracción porque la acequia del borde del camino se salió y formó barro? Si esto le ha sucedido, se puede imaginar cómo puede sentirse arriba de un tractor que avanza entre dos paredes de árboles, sin posibilidad de esquivar el bache en la entre hilera, o la tierra que puede levantarse en un suelo descubierto, o el barro que sube y se proyecta con el avance del equipo, sin considerar lo que puede significar en términos monetarios el trabajar con menos eficiencia o el daño que sufren los equipos que transitan por nuestras entre hileras. Es como ver su vehículo en un camino rural lleno de baches.

SOPORTE A LAS LABORES

Como todos sabemos, las decisiones en el huerto afectan, positiva o negativamente, la rentabilidad de nuestro negocio. Cuando trabajamos a nivel de superficie del huerto, encontramos una serie de propósitos interrelaciona- dos como la disponibilidad de nutrientes, el manejo del agua, el control de malezas y la condición del suelo. Este último propósito es el foco de este artículo por lo que debemos entender que el suelo, además de todo lo que conocemos de él, da soporte a las labores que ejecutamos rutinariamente y por esto debiésemos hablar de manejo de pisos para diferenciar de los otros propósitos enumerados.

Cuando revisamos los sistemas productivos en el país, nos encontramos con una amplia variedad de zonas climáticas, condiciones de pendiente, tipos de suelos y grados de mecanización. En este sentido, no existe una única receta para el manejo de pisos. Si estamos en el sur del país, con una mayor pluviometría y suelos livianos susceptibles de erosionarse, encontramos cubiertas vegetales manejadas para mantenerlas cortas. Esta cubierta vegetal del suelo del huerto proporciona tracción para tracto- res y maquinaria, protege el suelo de la erosión causada por el viento y el agua, evita la escorrentía, facilita la filtración del agua y ayuda a controlar el polvo. Mientras tanto, en el norte encontramos restricciones hídricas que dificultan el mantener una cubierta vegetal, caso en los que se debe privilegiar el trabajo para mantener nivelado los pisos.

El mejor sistema de suelo de huerto debe proporcionar un área de trabajo sólida y nivelada para la mano de obra y el equipo, en todo tipo de clima, incluyendo lluvia, viento y calor. Debemos minimizar los problemas con malezas, plagas, nemátodos y polvo, y proteger y mantener la estructura del suelo y el suelo como un recurso fértil para el cultivo de grandes cosechas de fruta.

EXPERIENCIAS POSITIVAS

Quizás los más avanzados en el manejo de pisos para uso de maquinaria son los productores de frutos secos, que utilizan cosecha mecanizada. El boom de plantaciones de nogal ha permitido el ingreso de equipos que apoyan o realizan labores de cosecha y poda, que requieren de pisos nivelados para operar y no pocos productores han vivido en carne propia la cosecha de piedras por no advertir de antemano que se debe invertir en eliminarlas de la superficie. Otros han apostado a sistemas de barrido sin preocuparse de los sistemas de riego por surco o acequias afectando los rendimientos de la maquinaria en más de 50%.

No siempre el sistema que vemos en el extranjero se adecua a nuestra condición. Es una constante la importación de maquinaria sin prever o analizar el sistema integral desde el cual se lo importa. En EEUU los equipos de cosecha transitan sobre excelentes caminos entre hileras libres de piedras, mientras que en Europa, lo hacen sobre entre hileras con cubiertas vegetales o suelos nivelados y estables que permiten usos seguros y eficientes de los equipos utilizados. Afortunadamente, es un hecho que en el último tiempo se han realizado cada vez más importaciones de equipos de nivelación para dar las adecuadas condiciones de piso a los equipos en uso.

MANEJOS ADECUADOS

Con toda esta experiencia, los suelos en nuestros huertos debiesen ser una preocupación fundamental. Las aplicaciones químicas son un grupo de labores sensibles a los malos manejos de piso. Por ejemplo, una aplicación que requiere bajar una marcha en un huerto específico significa hasta un 50% más de producto y costo asociado a la operación si no se tiene la preocupación de calibrar nuevamente el equipo. Ahora, si es calibrado para una velocidad menor será a lo menos un 50% más de tiempo para cumplir con la operación. Este ejemplo es válido para otras operaciones e impactan en la determinación de dotación de maquinaria de nuestro predio (dejando de lado la necesidad de mantener un margen de seguridad de las operaciones). Para un adecuado manejo de pisos no existe una receta única, dependerá de las particulares condiciones prediales pero bien podemos analizar dos opciones generales. Una de ellas como opción de suelos de huerto es combinar una cobertura vegetal con mezcla de variedades en la entre hilera y una franja libre bajo la línea de árboles. Sin embargo, este sistema requiere un compromiso de tres factores:

1.- Lo que es mejor para el crecimiento de los árboles y el cultivo temprano (sin competencia de la vegetación).

2.- Lo que es mejor para el suelo (protección contra la erosión y la compactación).

3.- Lo que es mejor para las operaciones de huerta (áreas estables para mover equipo y eficiencia laboral).

Este sistema requiere uso de maquinaria para mantener la cobertura a raya (equipos de corte de pasto) y equipos de desmalezado sobre hilera como las intercepas. Otra opción es la de mantener suelos descubiertos pero estables. Esto se observa en huertos de frutos secos en general. Las consideraciones para este sistema son similares a la anterior, con énfasis en el cuidado del suelo frente a las condiciones climáticas adversas. Requiere pendientes controladas, protección contra viento y lluvia, equipos de nivelación de suelos como rotovatores, palas niveladoras y cinceles, que serán utilizados para descompactar cada cierto número de temporadas.

Si bien hemos comentado sobre la eficiencia en el uso de maquinaria dentro del huerto, no podemos dejar pasar el daño que se ocasiona a los equipos por la falta de preocupación en la mantención de pisos. Es fácil detectar en nuestros campos equipos dañados, turbos con el chasis quebrado, podadoras con articulaciones rotas, plataformas con golpes en la superficie expuesta, volcamiento de tractores, y un sinnúmero de situaciones, desde las más leves a las de verdadera gravedad, que involucran daños a los operadores. Podría llegar a evaluar costo de estos perjuicios y le aseguro que se puede sorprender, pero no es la razón de este artículo, que sólo pretende crear conciencia sobre la necesidad de preocuparnos por algo que siempre está a la vista pero no es parte de nuestra planificación.

La ventaja operativa que obtendrá al darle importancia al adecuado manejo de piso será una mejora sustancial en el uso de sus equipos, menores daños por accidentes y uso de nuevas tecnologías; en resumen, una mejora en su nivel de rentabilidad y calidad de trabajo.

Escrito por: Daniel García, Agronexos.

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