Por Mundoagro.cl el 9 octubre, 2018

El camino del sabor

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Email this to someone
Imprimir
el camino del sabor 1

La provincia de Cardenal Caro, en la Región del Libertador Bernardo O ́Higgins, se caracteriza por hermosos paisajes, lomajes suaves de la Cordillera de la Costa y un bosque esclerófilo costero, catalogado como uno de los 34 Hot-Spot a nivel mundial debido a su biodiversidad. En este trozo del secano costero es posible observar una serie de cultivos y frutales bajo riego, entre los cuales poco a poco se ha ido desarrollando con mayor fuerza la producción de frutilla fresca. Las favorables condiciones agroclimáticas de las comunas de Litueche, La Estrella, Paredones y Pichilemu y el esfuerzo de sus agricultores, permitieron lentamente demostrar que en estas zonas se podían obtener frutillas de excelente calidad, que destacan por su dulzor y firmeza.

Durante años INDAP realizó grandes esfuerzos, a través de los SAT y Prodesal, para apoyar a los pequeños agricultores de la zona. En el año 2007 los productores enfrentaban importantes problemas técnicos-productivos, por el uso de plantas de mala calidad, técnicas de plantación, riegos deficientes, problema de preparación de suelo y dificultades con el manejo fitosanitario, lo que provocaba la generación de bajos volúmenes de rendimiento con marcada estacionalidad, al usar principalmente la variedad de día corto Camarosa, que se caracterizaba por ser muy susceptible a oído y phythopthora. Todo esto, enmarcado en una zona donde aún se encontraba en desarrollo la actual red vial pavimentada.

Para el año 2011, la situación de los productores se volvió crítica, dado que la escasez hídrica por el cambio climático también se manifestó en diferente grado en esta zona. Sin embargo, las esperanzas de mejorar económicamente se sustentaban en las mejores alternativas de la red vial, que facilitaban salir de la zona con las frutillas a diferentes ciudades de la zona Central de Chile. A esto se sumaba, el incremento de los turistas en la provincia.

En función de los antecedentes planteados, la Facultad de Ciencias Agronómicas de la Universidad de Chile a través de UCHILECREA (Centro Regional de Estudios Agronómicos de la Universidad de Chile), con la ayuda de productores de la zona y el financiamiento del Consejo Regional del Fondo de Innovación para la Competitividad del Gobierno Regional del Libertador General Bernardo O ́Higgins, se propusieron un trabajo mancomunado para impulsar y fortalecer este nuevo polo de desarrollo, atendiendo en sus inicios aproximadamente 40 hectáreas, con un promedio de 1,06 ha por productor y rendimientos en torno a las 40 ton/ha al año.

El equipo de trabajo se propuso tres grandes objetivos. En el corto plazo, realizar un diagnóstico y a partir de esta información implementar innovaciones en el cultivo de la frutilla con importante impacto productivo y económico; en el mediano plazo, formar una cooperativa que se caracterice por darle identidad a la frutilla de la provincia, bajo los conceptos de sustentabilidad y crear la Ruta de la Frutilla en la Región de O ́Higgins, complementándola con sus atractivos turísticos y culinarios.

INNOVACIONES EN EL CULTIVO DE LA FRUTILLA

- Riego óptimo y eficiente. Para esta zona del secano costero donde el recurso hídrico es escaso, este punto era una prioridad, sobre todo por los efectos del cambio climático. El criterio típico de riego utilizado era “se debe regar hasta que reviente el agua por el camellón”, situación que generaba un suelo largamente saturado, pérdida de recurso hídrico (con pérdidas de nutrientes), exceso de evaporación desde el sector de entre los camellones (la calle) y problemas fitosanitarios asociados al exceso de humedad.

frutillasSe estimó una utilización de entre 130 a 150% respecto del óptimo y, en la misma proporción por el uso de riego tecnificado, de una importante pérdida en energía eléctrica. El trabajo se hizo implementando el Paquete Tecnológico de UCHILECREA para el control eficiente del riego en frutales usando tecnologías tales como, sondas de capacitancia, bomba de Scholander y TDRs, asociando y complementando estas innovaciones al clima y la actividad de las plantas cultivadas en platabanda y con mulch plástico, optimizando el uso del recurso hídrico.

- Mecanización en la preparación de platabandas. Un segundo desafío fue reducir los costos de preparación para la plantación, mejorar la oportunidad de hacer la labor y ahorrar agua de riego. Los pequeños productores realizaban la preparación de las platabandas utilizando un tractor más un arado, finalizando el armado del sistema en forma manual (con el “apaleado’’ manual de éstas). Las labores de confección de las platabandas y la colocación de la cubierta plástica requerían de un gasto aproximado de 27 JH/ha, utilizándose 4 a 5 personas por hectárea y dejando el trabajo listo en 15 a 20 días.

A lo anterior, se le sumaba el gasto de agua de riego para preparar el suelo (1.000 a 2.500 m3/ha). Para lograr el objetivo, se realizó la adaptación de una máquina que fuera de fácil operación y mantención (máquina platabandera), la que prepara el camellón, coloca las líneas de riego y el mulch, dejando todo listo para plantar. Con ella, se logran rendimientos de 0,5 a 1 ha por día y es utilizada en forma asociativa por la cooperativa, movilizándose por toda la provincia. En esta inversión se incluyó un tractor de uso comunitario.

- Ampliar la oferta de variedades de frutilla. Los pequeños productores de la zona trabajaban fundamentalmente con la variedad Camarosa y con el objetivo de ampliar la ventana de comercialización de frutilla y fechas de plantación, se llegó a la conclusión de que era fundamental probar, bajo las condiciones y técnicas de manejo de esa zona productora, las variedades Albión, Sabrosa, Monterey y San Andreas en plantaciones de otoño y primavera, las que además son menos susceptibles a enfermedades. Además, estas variedades permitieron ampliar la ventana productiva, ya que, en su calidad de variedades de día neutro, rompen con la estacionalidad de las variedades de día corto y permiten un incremento del 30% en los rendimientos promedios.

- Optimizar el manejo físico del suelo para plantación. La zona asociada a los cordones de la cordillera de la costa y las terrazas marinas de las regiones V, Metropolitana, VI y VII, poseen una dominancia de suelos predominantemente graníticos, que se caracterizan por una alta sensibilidad a los procesos de erosión y baja fertilidad natural.

La estrategia para evitar la erosión del suelo apunta a mantener la superficie cubierta la mayor parte del tiempo, ya sea con cultivos, residuos orgánicos o bien con la cobertura plástica, en el caso de las frutillas. Se debe evitar preparar el suelo en seco y dejarlo largo tiempo expuesto a las lluvias. Lo ideal es realizar la preparación del suelo a salidas de invierno e instalar rápidamente el plástico y, a su vez, es recomendable hacer rotaciones con especies que generen una alta cantidad de rastrojos (tales como avena y cebada) o que cubran rápido y por un largo periodo de tiempo la superficie del suelo e incorporar parte de ese rastrojo.

El objetivo final es obtener un suelo con mínimo 15% de poros gruesos para un adecuado desarrollo de las raíces, en donde la adición de materia orgánica juega un rol central. Se determinó que la dosis de compost debiese ajustarse entre 4 y 8 ton/ha (aproximadamente 6 a 14 m3/ha), dependiendo del costo y las necesidades del suelo (suelos arcillosos, con bajo contenido de materia orgánica, usar dosis mayor).

En caso de disponer de estiércol como alternativa, se debe asegurar que esté semiestabilizado (al menos un año de antigüedad) para evitar daño por sales; en este caso, la dosis debiese ajustarse entre 8 y 12 ton/ha (aproximadamente 16 a 24 m3/ha) y aplicarse unos 40 días antes de la plantación. En ambos casos es recomendable mezclarlos con el suelo mediante aradura al momento de la preparación para la construcción del camellón. Si el estiércol está fresco (del año), conviene aplicarlo con anticipación y esperar una lluvia.

Finalmente, existen en el mercado diversas enmiendas húmicas, cuyo valor depende de la concentración del ingrediente activo y de su calidad. Se recomienda aplicar una dosis de 20 kg (o litros) de ingrediente activo (por ejemplo, para una enmienda que tiene una concentración de 20% de ácido húmico, se requiere una dosis de 100 kg de producto comercial) a través del sistema de riego y un mes antes del inicio de la actividad de raíces del cultivo.

TRABAJO ASOCIATIVO BAJO LOS CONCEPTOS DE SUSTENTABILIDAD

- Formación de la cooperativa. La asociatividad constituye una opción válida para mejorar la competitividad, especialmente de los pequeños productores agrícolas, esto basado en las posibilidades de gestionar de mejor manera sus costos e ingresos, posibilidad de acceder a financiamientos para capital de trabajo e inversiones, acceso a asesorías especializadas en diferentes tópicos de la cadena de valor, desde lo productivo hasta lo comercial. La Cooperativa Agrícola y Servicios de Productores de Frutilla de la Región de O’Higgins Ltda., FRUTICOOP Cardenal Caro, ya se encuentra en plenas funciones, conformadas por 19 productores y 2 productoras.

- Eliminación racional del plástico. Según estimaciones de UCHILECREA, por hectárea cultivada de frutilla se genera en promedio una tonelada de desechos plásticos, entre mulch, cintas de riego y envases de productos fitosanitarios. El reciclaje forma parte de una iniciativa inédita en la Región de O’Higgins y que logró convocar, en una primera campaña, a 57 productores de las comunas de Litueche, La Estrella, Paredones y Marchigüe.

Se reunieron 11 toneladas de desecho plástico y una superficie equivalente a 23 hectáreas cultivadas (2016) y se le entregó a cada productor un certificado de disposición final. En una segunda campaña (2017), se lograron reunir 10 toneladas de desecho plástico, transformándose esta actividad en algo distintivo de los productores de frutilla de Cardenal Caro. En el pasado, dicho material se quemaba o era acumulado en los campos. En este momento, se organiza la campaña de reciclaje del 2018 y los próximos desafíos serán contar con un centro de acopio permanente e implementar el uso de enfardadoras de residuos plásticos.

- Optimizar la preparación de suelo para un mejor funcionamiento de la máquina Platabandera. En los primeros años de desarrollo de la máquina platabandera, se determinó que su funcionamiento era mucho más eficiente en la medida que el suelo tuviese el menor número de terrones de tamaño medio y grandes. Los estudios habían arrojado que, en la medida que la disponibilidad de agua para riego era menor, la preparación en seco o semi seco gatillaba la generación en un sinnúmero de terrones, que dificultaban el acabado de los camellones y generaban pérdida de agua por percolación profunda y por el ineficiente establecimiento de las plantas en su fase inicial. Adicionalmente, si esto no se enfrentaba, provocaba un riego muy ineficiente dada la alta generación de sitios preferenciales en el camellón, por donde se perdía el agua de riego y, por la presencia de bolsones de aire, alteraba el funcionamiento de las sondas de capacitancia.

Por tales razones, se invirtió en una máquina rotofresa para la cooperativa, con el objetivo de optimizar la preparación de suelo y de esa manera, mejorar el uso eficiente del agua de riego y los fertilizantes.

- Antes de aplicar los agroquímicos, es fundamental reconocer el problema. Son varias las plagas y enfermedades que afectan al cultivo de la frutilla, acortando su vida productiva, el rendimiento y la calidad de la fruta. Entre estas, se encuentra la arañita bimaculada (Tetranychus urticae), el trips de las flores (Frankliniella occidentalis), el oídio (Sphaerotheca macularis f. sp. fragariae) y la pudrición de coronas, cuyo control en plena temporada se dificulta, dada la cosecha continua que se da en el cultivo (dos a tres veces por semana). Las plagas y el complejo de hongos del suelo que afectan a las plantas son difíciles de controlar y las alternativas de productos comerciales son bastante restringidas, en cuanto a los días de carencia. Estas situaciones requieren fortalecer prácticas más amigables con el medio ambiente, pero eficaces, tal como el control biológico de enfermedades en frutilla con uso de thrichodermas.

Adicionalmente, se ha reforzado la ayuda en la capacitación de la correcta dosificación de los productos fitosanitarios, mayor conocimiento en cuanto a los productos autorizados según normativa SAG y la identificación de las plagas. Estimamos que, en esa línea, los avances han sido muy importantes, con visitas técnicas permanentes y un profesional de terreno con residencia en la zona para apoyar técnicamente a los agricultores. Los próximos desafíos son implementar el cuaderno de campo y fortalecer las buenas prácticas agrícolas.

- Correcto control de las malezas. En una plantación de frutillas deben realizarse todas las medidas que favorezcan el desarrollo del cultivo, para así aumentar su capacidad competitiva frente a los factores bióticos (otros organismos vivos) y abióticos (sol, aire, agua, suelo, clima, relieve, luz y pH) que puedan afectarla. La capacidad de interferencia que tienen las frutillas con las malezas es muy baja, ya que su arraigamiento es superficial, por lo que es mala competidora en especial inmediatamente después del establecimiento. Dentro de este contexto el manejo de las malezas es muy importante, entendiéndose la interferencia que las malezas producen en el cultivo como la competencia por factores de producción más las interacciones de origen químico que algunas malezas producen sobre el crecimiento y desarrollo de las plantas (alelopatía).

Las pérdidas provocadas por efecto de las malezas en cultivos de frutilla pueden variar entre un 14% a 51%. Adicionalmente se pueden constatar daños indirectos, como el aumento de los costos de producción por un incremento en la presión de enfermedades producidas por la generación de un ambiente más húmedo o mayor presencia de plagas, ya que las malezas sirven de reservorio de insectos, enfermedades y nematodos. También se ha observado disminución de la calidad de la fruta, fallas en la distribución de plaguicidas o fertilizantes foliares, ya que las malezas interceptan aplicaciones dirigidas a las plantas de frutillas. Finalmente, hay disminución de la eficiencia de cosecha al estar los frutos cubiertos por la vegetación, así como daño mecánico debido a la perforación del “mulch’’ plástico.

Ninguna de las labores que se realicen, en forma adecuada, tales como la preparación de suelo, elaboración de las platabandas, riego, elección de la variedad, época de plantación, fertilización, son suficientes por sí solas para que el cultivo pueda desarrollarse en óptimas condiciones y compita contra las malezas. Cada uno de los factores antes señalados y varios otros permiten un rápido y vigroso establecimiento del cultivo, lo cual se reflejará en un mejor establecimiento y producción.

Para realizar un buen manejo de las malezas, es fundamental que registremos cuáles de ellas crecen en el campo, la ubicación (en el hoyo de plantación, la entre hilera o bajo el plástico) y en qué época nos causan problemas. La prevención se considera la estrategia de control más conveniente y económica. Para el caso de las malezas perennes de hoja ancha esto es fundamental e indispensable, dado que no se dispone de herbicidas que puedan controlarlas eficientemente una vez establecidas las plantas de frutillas.

- Ampliación de la oferta de productos. La cosecha con despezonado se ha integrado en el proceso productivo buscando siempre nuevas alternativas de comercialización, de manera que la obtención de mejores precios ($780/kg versus los $400/kg tradicionales) asegure mejores ingresos a los productores. Esto entregará la posibilidad de venta de fruta al extranjero, algo impensado hace unos cinco años.

LA RUTA DE LA FRUTILLA

Es la tarea en que nos encontramos en estos momentos y abiertos al apoyo de todos aquellos que quieran colaborar y hacer realidad el sueño de los productores de frutilla de la zona. El objetivo es fortalecer a los pequeños productores de este polo de desarrollo a través del diagnóstico de una ruta turística, subproductos, alternativas culinarias, inocuidad alimentaria y una producción sustentable con responsabilidad medioambiental.

Las comunas de Litueche, La Estrella y Paredones son el paso obligado de los turistas que eligen como destino Pichilemu, Puertecillo, Matanzas o Vichuquén. Asimismo, los predios donde los productores de frutilla habitan o desarrollan sus actividades económicas, son lugares privilegiados en términos paisajísticos y de recreación, en comparación con la vorágine de las grandes ciudades. Sin embargo, no se han explorado iniciativas en torno al potencial que pueden tener los campos y ni siquiera los productores lo visualizan como un negocio. Por tales razones, se plantea el diagnosticar y fomentar una Ruta de la Frutilla de la mano de un turismo vivencial, que es cada vez más demandado, sobre todo por los turistas extranjeros.

En general, los pequeños productores de frutilla de la zona comercializan su producto como fruta fresca, a través de intermediarios o en puestos a orilla del camino, existiendo la posibilidad de diferenciarse, fortalecerse o complementarse con otras actividades, a través de esta propuesta. El turismo rural implica un rescate del patrimonio cultural, muchas veces no considerado como una oportunidad de mejorar los negocios o darle un valor agregado a sus productos, lo que se vería potenciado al estar muy cerca de Pichilemu, un polo turístico importante de la Región de O`Higgins gracias a su status de capital mundial del surf y rodeado de otras comunas, de gran prestigio por la producción de sus vinos.

Escrito por: Verónica Diaz, Rodrigo Callejas, Gonzalo Arancibia, Oscar Seguel y Marcos Mora de UChileCrea de la Universidad de Chile.

 

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Email this to someone
best wordpress themes - wordpress themes 2012 - wordpress travel themes
1