Por Mundoagro.cl el 14 junio, 2017

Más que una calculadora

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Email this to someone
Imprimir
inostroza mayo2

Desarrollar una estrategia de alimentación para cualquier plantel de producción comercial requiere más que una calculadora. Eso es simplificar la ecuación, pero tiene una profundidad más grande que eso. Sea para producir cerdos, pollos, leche, carne bovina o salmones, la estructura que el productor, administrador, gerente o jefe de producción tiene que construir no sólo puede estar vinculada al valor nominal de lo que está entregando.

Tiene que considerar el abastecimiento, la calidad, la oportunidad, el contenido, el tiempo de uso y, sobre todo, estar siempre preocupado de lo que entrega. Un error de cálculo o de balanceo de raciones puede tener un efecto tremendo en lo productivo y en la salud del plantel.

La primera recomendación es estar presente en todo el proceso productivo, desde el manejo de fertilización del suelo, selección de híbridos, cosecha y almacenamiento del forraje a conservar, la extracción de éste y, finalmente, la entrega del alimento. Y, condición clave, seguir la recomendación del asesor y monitorear que se cumpla siempre.

En el caso de quienes producen su forraje, cada vez más se debe trabajar en equipo con el prestador de servicios y el asesor, cuando corresponda. Un maíz cosechado en el momento óptimo, un ensilaje de pradera bien hecho o un fardo de heno de buena calidad ayudan a que la tarea de producir se haga un poco más fácil y claramente será un peldaño más en un buen proceso productivo.

Se estima que el manejo de alimentación y los costos en nutrición en un sistema lechero pueden significar hasta un 80% aproximadamente. Y ahora sí lo invitamos a usar la calculadora. Eso significa que un error de cálculo, de contenido, de formulación, entre otros, puede complicar las cosas. Y mucho.

Idioma común

La primera invitación es a conocer qué tipo de alimento propio, comprado o importado está usando. ¿Se toma el tiempo para analizarlo?; ¿Conoce la composición completa? Y la recomendación de su asesor, ¿la siguen fielmente a nivel de campo?

Es importante hablar un idioma común. Que lo entienda usted, los asesores y finalmente el trabajador que ejecuta las instrucciones, así como también que se esté atento a las variaciones que puede presentar el forraje en ciertos períodos.

Vemos que a nivel mundial y local se están consolidando el uso de programas para formulación de raciones muy útiles y aplicables para nuestra realidad. En producción de leche bovina se ha avanzado muchísimo en el uso de estas herramientas tecnológicas, que provocan desafíos interesantes a nivel predial y que obligan a estar muy actualizados en conceptos de nutrición animal.

Nuevos indicadores

Conocer el forraje es clave. En el caso que se esté monitoreando su contenido y calidad, hay información nueva que va apareciendo en el horizonte y que se nos va acercando a los sistemas productivos.

Un informe entrega muchos datos y la expertise del asesor será notoria al interpretarlos. Ese aporte y conocimiento bien transmitido será de ayuda valiosa y muy significativa. A nivel mundial aparecen nuevos indicadores, que creemos serán de gran utilidad. Entre ellos la Digestibilidad de la Fibra Detergente neutra del tracto total (TTNDFD).

La ganadería chilena, tanto de leche como de carne, se está tecnificando. Y esas herramientas tecnológicas junto a los niveles productivos crecientes van demandando más conocimiento y actualización.

Componentes tales como Proteína Cruda, FDA, FDN y cálculos de Energía Metabolizable son usados comúnmente. Hoy siguen vigentes, pero vemos que lo competitivo del sector va a requerir sintonía fina, ir avanzando en el manejo de conceptos como Fibra Detergente Neutra Ajustado amilasa para Materia Orgánica (aFDNmo), Proteína Cruda Disponible, Digestibilidad Ruminal de Almidón a las 7 horas, Energía Neta de Lactancia y conocer sus variaciones, para así poder tomar medidas cuando sea necesario, sobre todo considerando los modelos de digestibilidad de la fibra detergente neutra.

Informados y comunicados

En nuestro trabajo con el mundo productivo, tanto a nivel primario como con industrias, todo esto cobra vigencia rápidamente.

Y hay que prepararse en todos los niveles, tanto en lo productivo en campo como en el trabajo posterior. Por ejemplo, al momento de hacer los ensilajes de maíz es fundamental tener una buena conversación con los prestadores de servicios, cuando corresponda, o con los equipos de operaciones, agrónomos y nutricionistas del predio.

Comunicar es clave para fortalecer el enfoque y visión comunes.¿Cuántas veces se sincera al equipo los objetivos que se busca a la hora de cosechar? No sólo se trata de pedir las cosas, hay que compartir lo que busca la empresa. Es vital la buena comunicación entre todos los que componen el equipo de trabajo.

Con el material cosechado, ¿nos preocupamos de monitorearlo en forma constante? Una brusca baja en la leche o modificaciones repentinas en su composición requieren información precisa para solucionar lo que corresponda.

Muchas veces se compra bolos de heno o se adquieren fardos desde otras zonas o predios. Creemos que ahí hay un trabajo importante en comenzar a hacer un pago por calidad. ¿Por qué no pensar en un mercado informado y que pague lo que corresponda por los forrajes?

En sistemas pastoriles, que cada vez van combinando más forrajes y alimentos importados, la necesidad de monitorear lo que se está entregando al ganado requiere conocerlo para obtener los resultados productivos proyectados a través de las raciones y el manejo.

Estos temas van creciendo a nivel país. En la medida que se tecnifica la lechería, se va implementando el uso de indicadores más actualizados y aparecen consultas sobre los conceptos más actuales utilizados para formular raciones, las cuales van a ser pedidas por el mercado.

Todo esto requerirá un monitoreo consistente y permanente. No se trata de una sofisticación que encarecerá los costos, sino de una herramienta para ser competitivo, revisando en forma permanente lo que se está produciendo y entregando al plantel, que finalmente tiene un costo marginal para cada operación dependiendo del número de animales y metas productivas. En otras palabras, el costo es menor en relación a un beneficio medible a través del rendimiento de los animales.

Estimamos que el Consorcio Lechero tiene una participación importante en contribuir a sensibilizar estos temas, sobre todo en lo que a calidad de forrajes y su utilización se refiere. El Comité de Praderas, por ejemplo, será de una gran utilidad para avanzar en conceptos, su actualización y, en especial, en el acercamiento de estas herramientas al mundo productivo.

A nivel predial, creemos que hay que compartir estos nuevos conceptos e indicadores con el apoyo clave de los asesores nutricionales y también desde los centros de estudios, tanto liceos agrícolas como universidades, ya que estos procesos de actualización deben construir un idioma común. Calidad de forrajes conocida y monitoreada será una herramienta que impactará positivamente en la rentabilidad de los sistemas, contribuyendo a la toma de decisiones con resultados oportunos, precisos y confiables.

Escrito por: Francisco Inostroza, Médico Veterinario, Gerente General de Innovación & Desarrollo de Rock River Lab Chile.

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Email this to someone
best wordpress themes - wordpress themes 2012 - wordpress travel themes
1