Por Mundoagro.cl el 8 febrero, 2018

Momento Clave

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Email this to someone
Imprimir
kiwi columna

El mes de enero es muy importante para la definición del calibre y calidad de la fruta. El riego, la nutrición y luminosidad son fundamentales en esta etapa y no deben descuidarse. Asimismo es el momento de hacer raleo de frutos, poda de machos y extirpación de órganos enfermos.

Riego

El riego es, sin duda, el manejo más relevante en esta fecha, ya que se relaciona directamente con el calibre que podrá tener la fruta a cosecha. En este período coincide la máxima demanda atmosférica con un fuerte desarrollo vegetativo y crecimiento de los frutos, por lo que el consumo de agua por parte de la planta está en su punto máximo. Al ser el kiwi una especie muy ineficiente desde el punto de vista de su regulación hídrica, la estrategia de riego recomendada debe considerar una reposición entre 120 a 140% de la evapotranspiración potencial, con riegos que cubran toda la zona ocupada por las raíces y que aseguren una alta humedad en los primeros 20 cm. de suelo, que es la zona de mayor absorción radicular en esta especie.

En ocasiones también se recomienda hacer riegos cortos entre medio. Para determinar la mejor estrategia de riego en cada predio es fundamental contar con información de la demanda atmosférica a través de las estaciones meteorológicas o bandeja evaporimétrica. Además se recomienda monitorear y hacer un seguimiento a la actividad de las raíces con el uso de sensores de humedad y revisión de calicatas. Esto permite hacer correcciones a tiempo y minimizar errores, que finalmente harán la diferencia en el resultado productivo del huerto.

Nutrición

La nutrición es un complemento muy importante del riego, ya que potencia el crecimiento del fruto y tiene un impacto directo sobre la calidad y condición de postcosecha. A la fecha se deben haber realizado gran parte de los aportes nitrogenados al suelo, debido al efecto negativo que tiene la acumulación de este elemento sobre la firmeza del fruto. En esta etapa los aportes de potasio son muy relevantes, dado que favorecen la acumulación de materia seca y solidos solubles. Además el kiwi es una de las especies frutales con mayores requerimientos de este nutriente, por lo tanto fertilizaciones semanales durante todo este mes ayudarán a satisfacer la alta demanda de la fruta. Se recomienda evitar el uso de muriato de potasio debido a la alta sensibilidad de esta especie al exceso de cloruros. De acuerdo a la etapa fenológica en la que se encuentra el cultivo, se deberían haber efectuado de dos a tres análisis foliares para hacer ajustes al plan de fertilización durante la temporada. En esta fecha se recomienda hacer las últimas correcciones previo a cosecha.

Luminosidad  

Esta temporada ha tenido muy buenas condiciones para el desarrollo vegetativo de los huertos, por lo que es importante hacer un repase del manejo en verde realizado anteriormente, buscando siempre una apropiada iluminación de la fruta y captura de luz por parte de las hojas, que juegan un rol relevante en la elaboración y transporte de fotoasimilados para el desarrollo de la fruta. Esta labor consiste en la eliminación de crecimientos verticales o muy vigorosos de la corona, brotes sin fruta y corte cero en situaciones de mucha sombra. Al mismo tiempo, se recomienda tener especial cuidado en eliminar follaje en exceso que deje fruta con una sobreexposición al sol, generando bronceado o quemado de frutos.

Ajuste de carga 

Esta es la fecha para realizar un último ajuste de carga, por lo tanto se debe tener una estimación en base a un conteo de frutos para llegar al objetivo productivo con la mayor cantidad de fruta CAT 1 posible. Se recomienda eliminar frutos deformes, tableados, dobles, pequeños o con algún otro defecto. El objetivo de esta labor no es el calibre, ya que la mayor competencia se produjo en las semanas posteriores a la cuaja. Se recomienda realizar un monitoreo del diámetro polar del fruto ya que es un buen indicador de la actividad de la planta y tamaño potencial del fruto, debiendo estar en este período con una tasa de crecimiento alrededor de 1mm/día

Manejo de PSA

En cuanto al manejo de Psa, las altas temperaturas y baja humedad de esta época hacen de bajo riesgo la infección de la bacteria, por lo que es un buen momento para extirpar órganos o tejido enfermo de primavera. Todo el material debe retirarse y destruirse en el mismo lugar. Es importante tener especial atención a la identificación de nuevas plantas con síntomas y una disciplina permanente en la implementación de las medidas profilácticas generales del huerto. Se debe realizar una permanente desinfección de las herramientas entre cada planta, para ello es necesario utilizar dos juegos de tijeras: mientras con uno se está podando, el otro se mantiene sumergido en una solución desinfectante, reduciendo así las probabilidades de contaminación. Es importante en este período mantener un vigor equilibrado y plantas sin estrés, de manera de llegar al otoño con una planta bien lignificada y con menos posibilidades de contraer la enfermedad bajo condiciones favorables para su desarrollo.

Escrito por: Raimundo Cuevas, Asesor Abud & CIA

Artículo gentileza de Comité del Kiwi

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Email this to someone
best wordpress themes - wordpress themes 2012 - wordpress travel themes
1