Por Mundoagro.cl el 30 noviembre, 2017

Retos en aumento

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En el último tiempo es frecuente encontrar en diversos portales de noticias agrícolas nuevos aumentos de consumo de la palta en países europeos y asiáticos. También se informa de nuevas tendencias de consumo, preparaciones más modernas y gourmet, en particular en la población joven. La palta se ha ido transformando en un fruto de moda en redes sociales, donde importantes chefs que marcan tendencias culinarias muestran diversas preparaciones de este fruto a través de Instagram, por ejemplo.

Este aumento de consumo no sólo está asociado a una moda o porque es un fruto fotogénico, sino principalmente por los beneficios a la salud que tiene la palta, donde el rico aporte de ácidos grasos insaturados (principalmente oleico) ayudan a controlar el colesterol “malo”, además de aportes importantes de ácido fólico, potasio, vitaminas K, B y E, y fibra, han transformado a este fruto en el alimento funcional estrella del momento.

En Chile el cultivo intensivo de la palta Hass, variedad reina y por lejos la más preferida a nivel mundial, se remonta a inicios de los 90’. Si bien Chile tiene una larga tradición en cultivo de paltos, éstos eran básicamente de raza mexicana (frutos de cáscara negra y fina, muy buen sabor pero de pulpa fibrosa) cultivados en la VI Región en zonas como Peumo, San Vicente Tagua Tagua y Las Cabras allá por los años 70.

A inicios de la década del 90’ contábamos con algo más de 8.000 hectáreas cultivadas, en su gran mayoría de variedad Hass, las que pasaron a unas 22.000 hectáreas en tan sólo diez años. Esta rápida expansión fue producto de las primeras exitosas exportaciones a EE.UU., donde nuestro mercado local, aún incipiente y acostumbrado a paltas de raza mexicana y Fuerte (o Californiana), comenzaba a masificar su consumo paulatinamente. Al 2010 ya teníamos casi 35.000 hectáreas cultivadas cuando enfrentamos graves heladas (2007 y 2013) y una fuerte sequía que recién este año comenzamos a dejar atrás. Hoy, en el año 2017 contamos con menos de 30.000 hectáreas que van desde el Valle de Elqui hasta el Valle del Cachapoal, principalmente.

El camino de México

El aumento de la demanda a nivel mundial ha llevado a que otros países también hayan aumentado la oferta. Perú, Colombia y México han liderado los nuevos crecimientos del palto aumentando su superficie en Hass fuertemente en los últimos años. México ya superó las 150.000 hectáreas cultivadas, mientras que Perú estaría llegando sobre las 40.000 y Colombia sobre las 35.000 hectáreas (FAOSTAT). Ambos países sudamericanos siguen aumentando las plantaciones a un ritmo mucho mayor que en Chile.

México, con la gran ventaja de tener de vecino directo a EE.UU., ha comenzado a desarrollar un cultivo mucho más tecnificado del palto en el estado de Jalisco. El estado de Michoacán, tradicional zona productora de paltos en México, se ha ido quedando atrás en nuevas tecnologías como riego, podas y nuevas plantaciones con manejo intensivo. Esta batuta la ha tomado Jalisco, donde en Ciudad Guzmán y alrededores comienzan a aparecer huertos modernos, con riego tecnificado, mayores densidades de plantación (entre 400 a 1.000 plantas por hectárea) y un manejo intensivo del cultivo: fertirrigación, podas y nuevas variedades tipo Hass (Carmen Hass, por ejemplo).

El problema que tiene Jalisco, por ahora, es que no está autorizado para exportar su fruta a los EE.UU., restricción que los mexicanos están muy ocupados de eliminar para que las más de 23.000 hectáreas de paltos sólo en éste estado puedan entrar en su vecino del norte. Esto es una cierta amenaza para la producción chilena de Hass, ya que por fechas coincidimos bastante.

Retornos y mercados para Chile

En términos productivos, en Chile nos hemos estabilizado en torno a las 200.000 toneladas al año, mientras que Perú ya supera las 350.000 toneladas al año y México, por lejos el principal productor mundial, alcanza las 1,5 millones de toneladas al año. En relación a los retornos promedio de un productor chileno de paltas, éstos han tomado una tendencia al alza desde el año 2012: de los U$1,2/kg promedio se ha escalado hasta los U$1,9/kg promedio exportado.

Resulta curioso que en los últimos cinco años la producción mundial ha tendido a una fuerte alza, pero mucho más ha crecido el consumo, por lo que los precios no reflejan una baja por esta mayor oferta sino justamente todo lo contrario. Es decir, hay una alta demanda que no está siendo satisfecha incluso por un aumento de la producción. Esto nos lleva a concluir que existe una brecha importante entre lo demandado versus lo producido, que sigue siendo insuficiente lo que se refleja en precios al alza.

En Chile afortunadamente el consumo de palta ha ido también en aumento, en línea con lo que sucede en el mundo, consumiendo entre un 30 a un 40% de lo que se produce. Es decir, el mercado local chileno consume en torno a las 60.000 toneladas por año. Esto transforma al mercado nacional en un tremendo cliente para los productores chilenos. Los esfuerzos económicos que los productores han hecho en promociones (recordar a figuras como Eliseo Salazar y Fernando González promocionando la Palta Hass) rindieron frutos en un aumento en el consumo local, transformando a la palta en un alimento básico en la dieta de los chilenos.

En la década del 90’ EE.UU. representaba sobre el 90% de los envíos de la palta Hass chilena, lo que fue disminuyendo con la aparición de Europa como mercado a contar del año 2000. El Viejo Continente, acostumbrado a consumir paltas de piel verde (Fuerte, Ettinger, principalmente), comenzó a probar y conocer la Hass lo que rápidamente llevó a que en el año 2010 el 20% de lo exportado desde Chile tuviera como destino la Unión Europea. Luego del 2014 los mercados de exportación para nuestra Hass siguen diversificándose y Oriente emergió como un polo muy atractivo. Los orientales, Japón en primer lugar y luego China, comenzaron a conocer la palta, cómo comerla (en un comienzo las hervían o comían con cáscara) y también a conocer sus beneficios a la salud. Esto llevó a que la última temporada (2016-17) se exportara el 15% de nuestra producción a Asia (principalmente China), un 47% a la Unión Europea, un 27% a EE.UU. y un 11% a Latinoamérica (Argentina principalmente). Es decir, en alrededor de 25 años pasamos de un monomercado (EE.UU.) a un escenario muy diverso de destinos. Y aún quedan países por penetrar: India, Corea, Europa Oriental, entre otros, naciones que recién están conociendo la palta, que de la mano del aumento del consumo año tras año de los mercados ya tradicionales, van conformando una demanda muy por sobre la actual oferta mundial.

El mercado local

El mercado local ha comenzado a pagar mayores precios desde el año 2007, tras el invierno en que sufrimos terribles heladas que afectaron no sólo la calidad del producto ofrecido sino también la cantidad. Desde esos meses en Lo Valledor se ha experimentado una tendencia al alza en los precios hasta el día de hoy, desde los $700/kg hasta los sobre $2.500/kg precio mayorista en la actualidad. Durante el año, existe una estacionalidad de los precios en el mercado local de la mano de los mayores flujos de cosecha. Los precios más bajos se experimentan entre julio y enero, que coinciden con el período de inicio y máxima cosecha de la Hass nacional. Luego, a partir de febrero comienzan a aumentar por una disminución en los volúmenes de cosecha alcanzando los máximos entre finales de marzo y abril.

Algo similar ocurre con los retornos por exportación, donde los precios toman una cierta tendencia a la baja desde septiembre hasta fines de diciembre (por mayor volumen de cosecha), para cambiar a una fuerte tendencia al alza desde enero hasta abril.

Es decir, ambos comportamientos de precio son muy similares encontrando los mejores retornos hacia el verano y otoño, o sea, hacia el final de la temporada de cosecha de nuestra Hass.

Estrategias para una mayor rentabilidad

Por lo tanto, en la búsqueda de una mayor rentabilidad del cultivo es muy recomendable definir una estrategia de cosecha larga en el tiempo. Es decir, comenzar la cosecha cuando madura la fruta (agosto aproximadamente) e intentar llegar con fruta hasta enero e incluso llegar a abril con una parte de la cosecha. Hay diversas maneras para definir esta estrategia, pudiendo cosechar en pasadas (“floreo”) o definir ciertos bloques del campo para cosechas al barrer en la parte temprana (ago – sep), otros para la parte media (oct – dic) y otros para la parte tardía (ene – abr).

Existen otras consideraciones a tener en cuenta para definir las estrategias de cosecha a seguir, desde barridos completos en huertos de alta densidad por su alta necesidad de poda, cosechar toda la fruta en huertos débiles y/o envejecidos también por necesidad de poda, o incluso sacar la fruta antes de que se la roben.

Sin lugar a dudas que una estrategia de cosecha larga en el tiempo tiene un alto riesgo de caer en añerismo, comportamiento muy natural en el palto. Recordemos que mientras está la fruta madura para ser cosechada en los árboles, éstos ya están comenzando a florecer e iniciar el nuevo ciclo productivo. Y esta estrategia de cosecha larga obliga una superposición de la fruta de cosecha con la cuaja nueva, lo que implica un tremendo desgaste en los árboles y un mayor riesgo de caer en fuertes alternancias productivas.

Técnicamente existen manejos para atenuar este añerismo, desde la definición de una correcta densidad de plantación acorde a las condiciones climáticas de la zona, manejos de poda, anillado de ramas y un uso racional de reguladores del crecimiento, que en su conjunto ayudan a palear los problemas de alternancia.

  • Marco de plantación: Técnicamente es factible cultivar paltos desde 280 plantas/ha hasta 1600 plantas/ha, pero lo fundamental es entender que un marco estrecho va de la mano con cosechas tempranas para poder ejecutar una poda temprana (primavera). No es recomendable plantar a más de 1000 plantas/ha bajo una estrategia de cosechas largas, ya que la poda se va posponiendo (siempre hay fruta en los árboles) y se cae en emboscamiento y añerismo. Entonces, para lo que se propone en cuanto a cosechas largas es mejor considerar plantaciones con menos de 1000 plantas/ha.
  • Poda: Una vez definido el marco de plantación adecuado para la estrategia de cosecha que es totalmente influenciada por el factor climático de la zona, se establece un manejo de poda para cada situación. Poda de ramas y poda de calles son manejos que se están implementando para cada situación. La idea es mantener las plantas siempre iluminadas, en una constante renovación de ramas productivas y controladas en altura.
  • Anillado: El corte del floema en las ramas que se ejecuta durante el otoño provoca un fuerte aumento en la inducción floral de las yemas. Esto lleva a que la cantidad de flores aumente en las ramas anilladas, con una potencia mucho mayor que cualquier otro manejo o producto en la actualidad. Es una labor agresiva para los huertos, los que deben estar preparados de todo punto de vista antes de su ejecución. Es un grave error ejecutar anillado en árboles poco sanos, mal fertilizados, sin una estrategia de poda definida, mal regados y con poco vigor.
  • Uso de reguladores del crecimiento: Los inhibidores de la síntesis de giberelinas, como paclobutrazol o uniconazol, provocan diversos efectos según la época en que se apliquen. Un frenado parcial en los crecimientos de brotes puede provocar un aumento de la cuaja y calibre de los frutos (aplicaciones durante floración), control del tamaño (aplicaciones en verano), y mejoran condiciones de inducción floral (aplicaciones de otoño). Son productos que se deben manejar con mucho cuidado, ya que son poderosos y muy cuestionados en países de destino.

De hecho, en EE.UU. no tienen registro para su uso y en la Unión Europea sólo paclobutrazol mantiene permiso. Entonces, no se recomienda su uso si es que al momento de aplicación existe fruta de cosecha en los árboles y su destino puede ser alguno de estos mercados.

Desafíos y herramientas

Actualmente la producción de paltas en Chile pasa por un gran momento de la mano del aumento de demanda en el mundo. Pero los mercados nos plantean grandes desafíos, donde debemos llegar con fruta firme y sana a destinos que están sobre los 30 días de viaje, como son Europa y Asia. Problemas de antracnosis (Colletotrichum gloeosporioides) y pardeamientos de pulpa y vasculares internos son alteraciones que pueden y deben ser controladas desde el huerto. Es imposible que las técnicas postcosecha mejoren una fruta que viene débil desde el campo.

Fertilizaciones nitrogenadas y vigor balanceado, aportes de calcio en etapas sensibles, fruta expuesta a la luz y ventilada, junto con tratamientos de Cobre minimizan estos problemas. En paralelo, ya estamos trabajando con nuevas tecnologías que nos ayudan a uniformar el estado de madurez de la fruta dentro de una misma caja. La tecnología NIR (radiación infrarroja cercana, por su sigla en inglés) permite medir palta a palta su contenido de aceite para que, de esta manera, en una misma caja vaya fruta lo más uniforme posible. Con esta tecnología mejoramos la impresión de apertura de los envíos, donde en destino todas las paltas llegan dentro de un mismo rango de madurez. Los recibidores agradecen mucho esta nueva mejora, ya que ellos ejecutan premaduración de la fruta antes de llevarla a consumidor final, lo que sin duda les facilita el trabajo y sacan total provecho a todo el volumen de fruta recibida.

Escrita por: Claudio Hernández, Asesor técnico de Propal.

 

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