Por Mundoagro.cl el 21 febrero, 2019

Pérdida y desperdicio de alimentos en el sector agrícola: causas y desafíos en Chile

La Pérdida y Desperdicio de Alimentos (PDA) sigue siendo un tema pendiente en las agendas de los gobiernos del mundo. Aunque Chile ha avanzado terreno ante esta problemática, se considera que en América Latina 127 millones de toneladas de alimentos aptos para consumo humano, son desperdiciados, según datos de la FAO, esta cifra representa el 6% del PDA mundial.

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Email this to someone
Imprimir

Se calcula que anualmente, cerca de 1.300 millones de toneladas de alimentos aptos para consumo humano se desperdician o se pierden. Para contrastar, el déficit alimentario alcanza los 795 millones de personas subalimentadas, por lo que el tema se convierte en un problema ético debido al uso ineficiente de los recursos, además de las emisiones de Co2 consecuencia de producción de alimentos que no se consumen, cerca del 8% del total de las emisiones globales.

Pérdida vs desperdicio de alimentos

Para comprender el tema es necesario definir los conceptos que se van a abordar. La pérdida de alimentos se refiere a la disminución de alimentos aptos para el consumo humano que se produce en las etapas de producción, postcosecha, almacenamiento o procesamiento; mientras que el desperdicio de alimentos es la disminución de productos que ocurre al final de la cadena alimentaria en las etapas de comercialización y consumo, es decir, con el comportamiento de los vendedores y consumidores (FAO, 2015). Es importante mencionar, que estas pérdidas y desperdicios solo contemplan los productos destinados a la producción de consumo humano, y son excluidos los utilizados para alimentación animal, semillas, y para la producción de energía.

En términos generales, las causas que originan las pérdidas pueden ser intencionales o accidentales, pero ambas resultan en una menor disponibilidad de alimentos para el consumo humano. De acuerdo con el informe de la ODEPA “Pérdida y desperdicio de alimentos en el sector agrícola: avances y desafíos” (2019), algunas de las causas que generan estas PDA son problemas que se presentan durante la cosecha, recolección, almacenamiento, embalaje, transformación, transporte de alimentos, mecanismos de comercialización y mercado, falta de coordinación entre oferta y demanda, reglas de etiquetado y caducidad o vencimiento inadecuadas, bajos precios de compra, compras inadecuadas y marcos institucionales y legales.

Algunos datos

grapesSegún datos de la FAO (2017), las frutas y hortalizas son los alimentos que más se desechan, llegando a pérdidas del 55% del total de producción. Le siguen las raíces y tubérculos con 40%, pescados y mariscos con 35%, cereales con 25%, las oleaginosas y legumbres, carne y productos lácteos con 20%.

Asia es la región que más PDA genera, representando un 28% total mundial, le siguen Sur y sudeste asiático con 23%, Norteamérica y Oceanía 14%, Europe 14%, África Subsahariana 9%, Norte de África y Asia Central 7% y América Latina y el Caribe 6%. Se estima que ese 6% equivale a 127 millones de toneladas de alimentos aptos para el consumo humano al año.

En los países industrializados, el desperdicio de alimentos se concentra en la etapa del consumo, mientras que en los países en vías de desarrollo son más importantes las pérdidas, concentrándose en las etapas de producción, manejo y almacenamiento.

 Tipos y causas de pérdidas de alimentos

Las causas de las pérdidas pueden ser muy variadas, entre ellas se encuentras las biológicas, microbianas, químicas, bioquímicas, mecánicas, físicas, fisiológicas, economías, tecnológicas, logísticas, organizativas, psicológicas y de comportamiento, debido a la comercialización.

costalEn los países de desarrollo, el desperdicio se concentra en la etapa de producción, manejo y almacenamiento, y las causas suelen corresponder a las limitaciones en infraestructura como malas instalaciones, deficientes servicios de transporte, problemas  en el almacenaje, fallas en refrigeración, pérdidas durante la elaboración y envasado, falta de capacidad que como consecuencia hacen que la producción , cosecha, elaboración y transporte de alimentos no sean efectivos.

En el caso de los pequeños productores es más difícil garantizar la entrega eficiente de productos a los compradores, debido a que sus operaciones son a pequeña escala, y por lo tanto son más vulnerables a las fluctuaciones climáticas y de mercado. Como consecuencia de lo anterior, se incrementan los costos de transacción, disminución de infraestructura y aumento de inseguridad alimentaria.

A continuación se presentan las principales causas de pérdidas de acuerdo a su etapa.

Pérdidas en la etapa de producción

Las pérdidas en la etapa de producción están relacionadas directamente con:

  • Daños por plagas y enfermedades.
  • Productos que no son cosechados al no cumplir con los estándares de calidad exigidos por el mercado (tamaño muy pequeño o muy grande, manchas, formas irregulares).
  • Cosecha incompleta por falta de mano de obra para la recolección o por altos costos de cosecha comparado con los ingresos posibles de generar en la venta de los productos.
  • Daños mecánicos al producto durante la cosecha (trilla de cereales, recolección de fruta, cosecha de hortalizas).
  • Volúmenes de producción que exceden la demanda.
  • Contaminación (biológica o química) del producto que generará pérdida de inocuidad.

Pérdidas en postcosecha y almacenamiento

Una vez que los productos son cosechados y almacenados, pueden ocurrir pérdidas debido, entre otras causas, a:

  • Deterioro de los productos durante su manipulación o transporte entre el predio y las plantas de proceso o los puntos de distribución (inadecuada refrigeración de frutas y hortalizas, contaminación microbiológica, daño físico por congelamiento, cambio de color asociado a reacciones oxidativas, mortandad de animales durante el transporte, derrames y deterioro de leche, etc.).
  • Descarte de productos durante la clasificación, por no cumplir con requisitos estéticos (forma, color, tamaño).
  • Pérdidas por retención de canales que no cumplen estándares sanitarios o de inocuidad
  • Deterioro fisiológico de productos cárnicos asociado a mal manejo durante el proceso de sacrificio.
  • Deterioro de productos cárnicos (inadecuada refrigeración).
  • Pérdidas de leche ocasionadas por falta de refrigeración, derrames o contaminación.
  • Malas condiciones de almacenamiento ya sea en el predio, en las plantas de proceso o en las bodegas de distribución (generando pudriciones, crecimiento de brotes, deshidratación, y/o contaminación).
  • Daño de los productos por acción de plagas (roedores e insectos).
  • Daño asociado a eventos climáticos (lluvias, tormentas, vientos, incendios, inundaciones). • Pérdidas de productos vegetales y animales, debido a malas condiciones de refrigeración. • Deterioro de productos por malas condiciones de almacenamiento.

Pérdidas en el procesamiento

Las pérdidas de alimentos durante el procesamiento se pueden deber, entre otras causas, a:

  • Deterioro durante la manipulación, ya sea manual o mecánica, para la producción de jugos, mermeladas, conservas, congelados o deshidratados.
  • Descarte de productos considerados no aptos para el procesamiento durante las etapas de lavado, pelado, troceado, deshidratado, congelado y cocción, ya sea por calibre, color o forma.
  • Deterioro debido a la interrupción de los procesos de procesamiento (cortes de electricidad, agua).
  • Descarte de productos debido a contaminación cruzada.

Prevención y disminución de pérdidas

La identificación de las causas y la medición de las pérdidas, son factores clave para su prevención y disminución. A continuación se presentan algunas recomendaciones para abordar las pérdidas de alimentos por etapa.

Prevención de pérdida en la etapa de producción

  • Diálogo sostenido entre compradores y productores. El diálogo entre los actores permite que los compradores puedan gestionar los riesgos a los que se enfrentan al comprar. De esta forma, se permite aumentar el volumen de negocios entre las partes y reducir el rechazo de productos.
  • Coordinación y asociatividad para el suministro de productos al mercado. Las organizaciones de productores permiten, particularmente a pequeños agricultores, reducir sus pérdidas al coordinar la planificación de la producción, escalonar la producción y desarrollar calendarios de cosecha en función de las necesidades del mercado, lo que permite abordar las fluctuaciones de precios del mercado derivadas de las variaciones estacionales de la oferta y la demanda, con lo que se reducen las pérdidas.
  • Provisión de servicios financieros para evitar la recolección prematura. Muchas veces las necesidades económicas de los pequeños agricultores los obligan a recolectar sus productos antes de tiempo, con lo que disminuye el valor económico y nutricional de éstos. Las organizaciones de productores permiten reducir la necesidad de recolectar prematuramente al identificar y coordinar los servicios requeridos por las explotaciones agrícolas para una cosecha adecuada y a tiempo.
  • Innovación para un aumento del valor. Las organizaciones de productores pueden jugar un papel importante a la hora de añadir valor a los productos y así reducir las pérdidas de alimentos mediante innovaciones organizativas y de gestión, con la planificación de la producción y su logística asociada.
  • Cumplimiento de normas alimentarias. Tanto las organizaciones como los productores pueden desempeñar un papel fundamental en la difusión e implementación de buenas prácticas para cumplir y mantener las normas de inocuidad alimentaria y reducir las pérdidas de alimentos ya que el no cumplimento de estas normas conduce a pérdidas de alimentos y, en los casos más extremos, consecuencias sobre la salud de los consumidores.

Prevención de pérdidas en la etapa de postcosecha

  • Fomento y apoyo a la inversión en infraestructura y transporte. El apoyo por parte del Estado en la mejora de infraestructura de caminos, energía y puntos de venta (mercados, ferias), es fundamental. Posteriormente, las inversiones del sector privado pueden mejorar las instalaciones de almacenamiento (bodegas, atmósfera controlada, control de plagas, envases), de la cadena en seco y frío (vehículos, bodega) y el transporte (vehículos cerrados o refrigerados, embalajes).
  • Desarrollo de capacidades de los operadores de la cadena alimentaria. La capacitación es un aspecto fundamental para la aplicación de buenas prácticas de manejo y manipulación para preservar la inocuidad de los alimentos, disminuyendo los retiros de productos.

Prevención de pérdidas en las etapas de almacenaje y procesamiento

  • Mejora de instalaciones de almacenaje, infraestructuras y cadenas de frío. Las organizaciones de productores permiten realizar inversiones o solicitar a las autoridades locales apoyo para instalaciones para la elaboración de alimentos, para el transporte (seco y en frío) e instalaciones de almacenamiento que faciliten la conservación inocua de productos frescos altamente perecibles, tales como frutas, hortalizas y carnes.
  • Mejoras en las capacidades de procesamiento. En muchos casos, la producción no puede ser procesada en el mismo momento de la cosecha debido a la falta de centros de procesamiento o bien por falta de articulación entre productores y procesadores, por lo cual el fomento al desarrollo de vínculos mediante contratos entre productores y plantas de proceso ayuda a reducir las pérdidas de alimentos. Del mismo modo, el fomento al desarrollo de capacidades de procesamiento intrapredial, en pequeña escala, contribuye a disminuir pérdidas que, por su bajo volumen, no son cuantificadas, pero que, al ser agregadas, representarían un porcentaje relevante.

Prevención de desperdicios en la etapa de comercialización

  • Revisión de los estándares de calidad. Gran cantidad de consumidores están dispuestos a comprar productos más heterogéneos en forma, color y tamaño, siempre que atributos como sabor o inocuidad no se vean afectados. Esto hace necesario revisar el efecto que tienen los estándares de calidad estéticos en la selección y descarte de alimentos.
  • Circuitos cortos de comercialización. Las ventas de productos por medio de circuitos más próximos a los consumidores, como ventas en los predios, mercados de productores o tiendas agrícolas, contribuye a reducir la pérdida de alimentos, al no pasar éstos por los estrictos estándares de calidad del retail (tamaño, color, forma).
  • Desarrollo de nuevos mercados para productos que no cumplen los estándares convencionales. Los agricultores, asociaciones, empresas se organizan para cosechar, vender o usar los productos que son descartados por no cumplir con los estándares estéticos de calidad (color, forma, tamaño) y que todavía son inocuos y tienen un sabor y valor nutricional excelente, lo que reduce las pérdidas y desperdicios de alimentos.

La pérdida y desperdicio de alimentos en Chile

Actualmente se desconoce la situación real de PDA en el país, principalmente debido a la dificultad para recabar información. A nivel de campo, generalmente los productores no llevan registros para contabilizar las pérdidas y en la etapa de comercialización tampoco hay datos sobre el desprecio de los alimentos.

Sin embargo existen algunas iniciativas que buscan reducir las PDA en Chile, por un lado el tema normativo, con el fin de dictar leyes y reglamentos para incentivar a los productores y empresas a prevenir y reducir las PDA, y por otro actividades de difusión y sensibilización del tema.

  • Comité Nacional para la Prevención y Reducción de Pérdidas y Desperdicios de Alimentos de Chile. Comité que desde 2017 se encuentra e n funciones y su principal objetivo es proporcionar un marco eficaz para la elaboración de leyes, políticas públicas, normas y acciones con el sector privado, investigación para cuantificar la pérdida de alimentos, vinculación con el medio para sensibilizar a la población, así como promover campañas de difusión para concientizar a los consumidores.
  • Programa “Cero Pérdida de Materia Prima en la Industria Alimentaria. Programa público-privado, su objetivo es generar estrategias técnica y económicamente factibles y de alto impacto en cadenas productivas que permitan disminuir las pérdidas de materias primas y cuyas acciones de intervención presenten alto potencial de ser transferido a otras cadenas productivas. Estado: finalizado
  • Proyecto “Medición y manejo de las pérdidas de frutas y vegetales en la etapa de producción a nivel nacional en Chile”. Su objetivo es contribuir a la reducción de pérdida de alimentos adaptando y validando una metodología para la cuantificación de las pérdidas de alimentos en las cadenas de producción de frutas y hortalizas, y compartir el conocimiento adquirido en buenas prácticas a productores y otros actores relevantes. Estado: En desarrollo.
  • Consultoría “Insumos para el reporte de la agenda 2030 en materia de indicadores” de la Subsecretaría del Ministerio de Medio Ambiente. Con el objetivo de definir una metodología para desarrollar una propuesta de indicador nacional de las PDA  para el país.
  • Servicio de Impuestos internos. Permite eximir de impuestos a las empresas que donen alimentos no comercializables a instituciones sin fines de lucro.
  • Ley de Responsabilidad Extendida del Productor (REP). Se incorporó en su artículo 4° una disposición que otorga competencias al Ministerio de Medio Ambiente para “desarrollar mecanismos para prevenir la generación de residuos, incluyendo medidas para evitar que productos aptos para el uso o consumo humano, según lo determine el decreto supremo respectivo, se conviertan en residuos”. De esta manera, se cuenta con la posibilidad de restringir legalmente las pérdidas y desperdicios de alimentos. Actualmente se está evaluando el alcance y enfoque que tendrá el decreto que hará operativo este artículo.
  • Proyecto de Ley Nº 10841-11 (agosto 2016). Propone modificar el Código Sanitario para regular el manejo de los alimentos aptos para el consumo humano que no se comercializan y evitar su desperdicio.

Las pérdidas y desperdicios de alimentos tienen implicaciones éticas, sociales, ambientales  y económicas. Hay un claro esfuerzo mundial para combatir estas condiciones, sin embargo aún hay mucho camino por recorrer. En Chile, el principal desafío es medir las pérdidas de alimentos e identificar las causas, para entonces proponer medidas de gestión más eficientes. Esto debe ser un compromiso en conjunto, sector público y privado, para lograr disminuir las pérdidas y desperdicios de alimentos e incrementar la disponibilidad frente a la creciente demanda mundial.

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Email this to someone
Add Comment Register



Danos tu Opinión

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

best wordpress themes - wordpress themes 2012 - wordpress travel themes