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Agricultura regenerativa para recomponer la vida de los suelos productivos

Agricultura regenerativa para recomponer la vida de los suelos productivos

Mundoagro
Agricultura regenerativa para recomponer la vida de los suelos productivos

Hace ya un tiempo que comenzamos a escuchar el término “agricultura regenerativa”, que retrata una forma de agricultura en la que se recompone la vida de los suelos productivos. Es volver al comienzo de los tiempos en que todos los suelos del planeta Tierra tenían su propio ritmo para producir y regenerarse con la ayuda de los seres vivos que los habitaban. Algunos de estos seres vivos pudieron ser hongos, bacterias, todo tipo de microorganismos y animales que pastoreaban el suelo. Hoy esta actividad natural está volviendo en algunos suelos productivos, con la práctica consciente de la agricultura regenerativa, trayendo numerosos beneficios ambientales, sociales y económicos.

La situación de los suelos en Chile es preocupante: el 49% del suelo total disponible en nuestro país presenta algún tipo de erosión; es decir que 36,8 millones de hectáreas tienen algún tipo de desgaste en su cubierta (ODEPA, 2013). Por un lado el sector silvoagropecuario es una de las áreas que ha contribuido a esta situación. En el caso de la agricultura es relevante la expansión de la frontera agrícola generada por especies frutales (PNUD -Chile, 2016) y la implementación de malas prácticas como la contaminación de plaguicidas y fertilizantes, la bio-acumulación de pesticidas y la pérdida de diversidad genética. Esto ha provocado una fuerte erosión y pérdida de fertilidad de suelos, y por lo tanto pérdida de control sobre la producción agrícola.

Por otro lado, el sector silvoagropecuario chileno es particularmente vulnerable a los efectos del cambio climático, debido a su configuración territorial, social y productiva. Es tal la relevancia de los suelos que han sido incorporados en los Objetivos de Desarrollo Sostenibles (ODS), particularmente en el número 2 “Hambre Cero” y el 15, “Vida de Ecosistemas Terrestres”. Chile adhirió a los ODS, comprometiéndose a cumplir con ellos al 2030.

Agricultura regenerativa para recomponer la vida de los suelos productivos
En El Ingenio, Cajón del Maipo, RM, las ovejas son las encargadas de controlar malezas, a través del pastoreo estratégico. Además, el aumento de la cobertura del suelo colabora a resistir mejor a las sequías y lluvias concentradas. Fotografía: Efecto Manada.

Paradójicamente a lo anterior, el sector de la agricultura, silvicultura y otros usos de la tierra (AFOLU) es el único sector que consistentemente absorbe CO2 en el país, lo que lo convierte en el más relevante en su potencial de mitigación al cambio climático. Es así que el suelo cumple un rol fundamental, ya que es reconocido como un reservorio de carbono, que almacena este elemento en mayor contenido que la atmósfera y toda la vegetación en su conjunto (Pfeiffer, González, & Perez-Quezada, 2018).

Un suelo sano es capaz de almacenar altos niveles de materia orgánica rica en carbono ya que durante la fotosíntesis, las plantas absorben el carbono de la atmósfera, en forma de CO2, para usarlo en la creación de azúcares y almidón, los cuales a través de las raíces hacen intercambio con los microorganismos del suelo y así se permite la asimilación de nutrientes disponibles como el fósforo y el nitrógeno. Un suelo sano absorbe CO2 y mantiene la humedad por más tiempo, para ello es necesario adoptar prácticas de conservación y restauración.

Sin embargo, un suelo enfermo, resultado de la agricultura basada en fertilizantes sintetizados y ganadería de sistemas intensivos, entre otros, libera CO2 y lixivia rápidamente el agua, contribuyendo a desestabilizar los sistemas naturales, colaborando de paso con la crisis climática.

¿ES POSIBLE REVERTIR LA EROSIÓN?

La erosión puede revertirse si se adoptan prácticas de conservación y restauración constitutivas de la Agricultura Regenerativa, una técnica basada en la reconstitución del funcionamiento y vida de los suelos de cultivos, permitiendo absorber el carbono atmosférico y retenerlo en el suelo (secuestro).

Se sabe que la presencia de ganado y la aplicación de biopreparados y otras prácticas son beneficiosas para la regeneración de suelo y fertilización de los cultivos. Con prácticas de regeneración de suelo se puede aumentar la disponibilidad de nutrientes para la nutrición de los cultivos y agua en el suelo: infiltración y retención, y por lo tanto el reabastecimiento de las aguas subterráneas y cuencas.

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¿Y los frutales? También. La mantención de la inocuidad de los alimentos restringe el ingreso de animales a los predios frutales, pero entender el proceso de regeneración permite programar el ingreso en períodos durante los cuales no influirá en la inocuidad de los productos o solamente aportar biopreparados estabilizados de animales para evitar contaminación de microorganismos no deseados. Es algo que ya se hace cuando se incorpora compost o té de compost a los frutales, pero hay mucho más que avanzar en prácticas regenerativas en frutales y otros cultivos para aprovechar los beneficios de un suelo vivo.

CERTIFICACIONES

Actualmente, esta técnica está siendo implementada y verificada en sistemas pastoriles en el mundo a través de la certificación “Ecological Outcome Verification (EOV)”, desarrollada por “Savory Institute”. La certificación está basada en la medición de los resultados ecológicos del campo a través de la metodología de “Manejo holístico”, el cual es un marco de toma de decisiones y una forma de administrar que permite integrar los distintos factores de un campo, para evaluar qué se busca en dicho campo.

El sello es otorgado al predio, pudiendo ser usado posteriormente en los productos producidos en estas tierras certificadas, ingresando entonces al programa y sello “Land to market”. Actualmente este programa cuenta con 43 centros de aprendizaje en el mundo (hubs) localizados en Chile, Argentina, Brasil, EE.UU., Canadá, Australia, Nueva Zelandia, Europa y África, entre otros. En Chile la experiencia es reciente pero de alto interés, pues ya hay cincuenta campos que se gestionan holísticamente bajo las prácticas de la certificación Ecological Outcome Verification (EOV), con la ayuda de Efecto Manada, empresa chilena a cargo del hub en Chile.

El alcance es global y se cuenta con poco más de 10 millones de hectáreas manejadas holísticamente a nivel global. Hoy esta certificación está enfocada en pastizales y la incursión a huertos frutales es mínima. Más información en https://savory.global.

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Por otro lado, existe la certificación regenerativa impulsada por el Rodale Institute, organización sin fines de lucro que apoya la investigación en agricultura orgánica y se basa en hacer crecer el movimiento orgánico mediante la capacitación a agricultores y educación al consumidor. Una de las áreas que trabajan es la agricultura orgánica regenerativa mediante la Certificación Orgánica Regenerativa (ROC) que fue introducida en 2018.

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Si bien en Chile, aun son pocos los que han incorporado el sistema a la fruticultura, en Europa es habitual. En Pomona Fruits, Lleida, España, han incorporado a los asnos a la fruticultura, que según dicen “debe ir de la mano con la ganadería”. Fotografía: Pomona Fruits.

Esta certificación es supervisada por la Alianza Orgánica Regenerativa, organización sin fines de lucro compuesta por expertos en agricultura, ganadería, salud del suelo, bienestar animal y equidad entre agricultores y trabajadores. Los estándares ROC se encuentran en fase de prototipo o piloto según se informa en su página web https:// regenorganic.org/pilot.

El desafío de hoy es desarrollar una metodología clara para la aplicación de estas prácticas en predios orientados a la exportación, que permitan cuantificar el impacto de la agricultura regenerativa en cultivos de Chile. Esto es relevante ya que el mercado ha comenzado a demandar productos regenerativos, lo cual es un incentivo más para producir bajo estas prácticas y certificar para comercializar con este sello.

Es muy interesante que en las nuevas tendencias de consumo publicadas por WholeFoods en diciembre de 2019 y recogidas de sus clientes, en primer lugar se haya colocado “Productos de la agricultura regenerativa” (https://www.cnbc.com/2019/10/23/top-food-trends-for-2020-according-to-whole-foods. html), esto revela que el concepto ya está a nivel de consumidor y se está generando una demanda por ellos. Los invitamos a entender más qué hay detrás de esta forma de producir, ingresando a los link que hemos dejado.

Mirando el vaso medio lleno, si el 49% de los suelos de Chile tiene algún tipo de erosión, el 51% aún conserva sus facultades productivas originales. Por ello transformar a Chile en un país de producción sustentable con prácticas regenerativas no será difícil con el 51% sin erosión e invitar al resto a avanzar de a poco en la regeneración del 49% restante. Quienes trabajan con suelo regenerado, el medioambiente y la gente que compra estos productos para alimentarse, lo agradecerán.

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