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Al borde del mate: sequía mantiene a productores agrícolas de Coquimbo en jaque

Al borde del mate: sequía mantiene a productores agrícolas de Coquimbo en jaque

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Al borde del mate: sequía mantiene a productores agrícolas de Coquimbo en jaque

Despidos de trabajadores, disminución en la producción, incertidumbre sobre el tipo de cosecha y el aumento del gasto en sistemas de riego, son parte del escenario que están enfrentando los agricultores de la zona, quienes califican el problema como un verdadero “terremoto”.

Agrícola Framapa es el principal distribuidor de tomate Cherry en la región de Coquimbo y uno de los más importantes a nivel nacional.  La compañía, al igual que todas las empresas del norte chico de Chile, ha debido lidiar con la falta de agua que mantiene en jaque a los productores de la región.

“La sequía ha hecho disminuir las producciones y no se ha cosechado el porte y calibre que uno necesita”, dice Miguel Pizarro, socio y dueño de la compañía que actualmente disminuyó en un 50% su producción.

Y es que hoy la empresa se nutre con el agua de un pozo -saca 12 litros por segundo- construido por ellos y utilizan un sistema de riego por goteo.

Hoy es la ley del más grande: el que tiene agua sobrevive y el que no se va a morir”, advierte y reconoce que ha despedido personal para poder enfrentar esta crisis.

“La realidad es que si no llueve los campos van a cerrar. Los números no dan y esto implica dejar a todos los trabajadores en la calle. Acá no hay agua y el gobierno no se ha puesto las pilas. Se preocupan de la gente, pero no de los propietarios”, dice.

Esta misma realidad la vive Asoexport, una empresa familiar con más de 30 años de experiencia en fruta de exportación, principalmente uvas seedless.

“Nosotros estamos con el temor de no terminar bien con las cosechas y de cómo llegar con las frutas al recibidor”, dice Alex Salas Olivares, dueño de la firma.

 El productor reconoce que por la sequía redujo personal y que a la fecha está con la incertidumbre de no poder cumplir los recientes compromisos comerciales con Alemania y Estados Unidos.

“Tenemos la fruta colgada, pero no tenemos la certeza si es que el agua que va a llegar de la cordillera vaya a alcanzar hasta que terminemos de sacar las cosechas. Es un terremoto lo que estamos viviendo, porque los recibidores nos exigen un calibre que no podemos llegar por la falta de agua”, dice el exportador que produce aproximadamente un volumen de 100 mil cajas de uva de mesa, y complementa que para enfrentar la crisis se había preparado, pero que los costos lo están sobrepasando.

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“Tuvimos que construir tres tranques con geomembranas para poder almacenar el agua y sin ayuda de nadie y con recursos propios. Además, hemos tenido que hacer pozos para generar otras fuentes de agua. El costo es tremendo. Hemos tenido que pedir dinero a los bancos. Amigos, quedaron mal y prácticamente este año van a morir”, sentencia.

Sobre el tema, la Sociedad Agrícola del Norte A.G. demostró su preocupación e hizo un llamado a fijar políticas de largo plazo: “consideramos que hasta el momento los últimos gobiernos han estado en lo urgente, asegurando el agua para la población y apoyo a los sectores más marginales, lo cual agradecemos y valoramos, pero hemos dado a conocer la necesidad que la sequía es un problema transversal, que hay un problema social y que se debe enfrentar esta problemática con medidas a corto, mediano y largo plazo”, dice la presidenta de la identidad María Inés Figari.

Hasta agosto del presente año 53.903 hectáreas agrícolas se han dejado de regar, cifra que representa un preocupante 44,6% y que no considera los meses más secos de la temporada.

Derechos de reproducción: Mundoagro.cl

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