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Julio Kalazich: “Avanzando en modernizar la institución”

Julio Kalazich: “Avanzando en modernizar la institución”

Julio Kalazich: “Avanzando en modernizar la institución”

Focalizar la investigación en los grandes desafíos mundiales en materia de alimentación, las más importantes inversiones en infraestructura y equipamiento de los últimos 35 años, un ambicioso plan de inversión en capital humano avanzado, una mayor vinculación del INIA a nivel nacional e internacional y una notable apertura hacia la sociedad, a través de eventos masivos y medios como la televisión, son parte de los logros que destaca Julio Kalazich, como balance de su gestión, y que fueron planteados como metas al inicio de su administración, contando para ello con el gran respaldo del Consejo del INIA, presidido por el Ministro de Agricultura.

A días de cumplir cuatro años al mando de la principal institución de investigación y transferencia tecnológica en el ámbito agroalimentario de Chile, Julio Kalazich, Director Nacional de INIA, puede decir que se encuentra satisfecho por la labor realizada. Conversamos con él para hacer un balance de su gestión.

¿Cuáles cree que han sido sus mayores logros en este período?

En primer lugar nos propusimos modernizar el INIA para apoyar aún más el desarrollo del agro de manera sustentable e inclusiva. Para ello, al 2018, el INIA habrá invertido más de $5.300 millones, que es el mayor plan de inversión en los últimos 35 años, en moderna infraestructura para I+D Extensión y Capacitación y equipamiento de última generación. Esto contempló, entre otros, dos nuevas sedes para el INIA en Vallenar y Coyhaique, una lechería robotizada en Osorno, y modernos laboratorios y bodegas climatizadas en varios centros de la institución. Para ello, el Consejo del INIA que preside el Ministro de Agricultura Carlos Furche, autorizó el uso de un fondo institucional con el fin de fortalecer el accionar de nuestro instituto.

Además, presentamos al Gobierno Regional de Magallanes un proyecto que, de ser aprobado, permitiría la construcción de un innovador edificio que busca potenciar la labor del INIA en el extremo austral. Para eso contamos con el fuerte apoyo del Intendente Jorge Flies y del Consejo Regional.

Junto a eso, el Consejo aprobó un plan para contratación de capital humano avanzado para investigación. Entre el 2016 y 2017, jubilaron 18 investigadores y en el mismo período se contrató 36 investigadores, la gran mayoría con doctorado. El plan contempla la contratación de 120 investigadores en seis años. También en este período logramos focalizar nuestro accionar, definiendo ocho ejes estratégicos en los que se centra nuestra labor: cambio climático; gestión hídrica; alimentos saludables; agricultura sustentable; recursos genéticos y mejoramiento genético; transferencia tecnológica y extensión; fortalecimiento institucional y cooperación internacional.

¿Qué proyecto o iniciativas destacaría en relación a estos ejes que se definieron?

En total el INIA ejecuta cada año cerca de 400 proyectos, por lo que es difícil señalar sólo algunos. En cambio climático y gestión hídrica, por ejemplo, en la Región de Coquimbo se estableció un nuevo centro de I+D especializado en uso eficiente del agua que va a investigar y transferir las tecnologías a todo el norte grande. Además, en el extremo sur y aprovechando las oportunidades que nos brinda el cambio climático, produjimos y embotellamos en origen, en la zona de Chile Chico, el vino más austral del mundo, ampliando así la frontera de la vitivinicultura nacional y global.

En el ámbito de los recursos genéticos, el INIA mantiene la mayor colección de semillas y microorganismos factibles de utilizar en la agricultura. En este período aumentamos lo colectado de especies nativas en un 25% y recuperamos productos como el tomate limachino, las frutillas blancas de Nahuelbuta, el tumbo y el locoto, entre muchísimos otros. Al mismo tiempo el INIA es el principal generador de nuevas variedades de alimentos chilenos, que ocupan entre un 50% y 100% del mercado nacional de arroz, trigo, avena, papa y legumbres (además de otros dieciséis programas de mejoramiento genético), variedades que permiten que se generen en Chile cada año negocios por más de US$1.000 millones.

En Transferencia Tecnológica y Extensión el INIA atendió en forma directa e indirecta en este período a unos 120.000 productores, con 17 nuevos Programas Territoriales y aumentó de 35 GTT el 2014 a 164 grupos GTT al día de hoy. Además, sólo el 2017 se capacitaron a más de 1.400 extensionistas de los programas de INDAP.

También el INIA se ha enfocado en el desarrollo de alimentos saludables como el primer pan integral blanco y la avena Júpiter-INIA, alta en fibra dietética y con alto contenido de betaglucano, que ayuda a controlar la glucosa, el colesterol y los triglicéridos. Otro ejemplo es la investigación que condujo a producir el aceite de oliva ganador de un premio mundial en el concurso Sol D ́Oro Hemisferio Sur 2014 y el desarrollo de colorantes naturales, a partir de productos como papa y camote, entre otros.

¿Qué ejemplos en investigación y extensión ya están teniendo un impacto concreto en la producción y mercados?

El trabajo con el Consorcio Biofrutales en el mejoramiento genético de uva de mesa y de cerezo ha tenido muy buenos resultados. La variedad iniagrape-one (ahora Maylen), generó en 2017 exportaciones por más de 150.000 cajas, superando los US$3 millones de valor de mercado y se avanzó en desarrollar nuevas variedades de uva y cereza. Con el Consorcio de la Fruta trabajamos en la primera variedad de manzana. También, en 2016, el INIA junto a Consorcios liderados por ASOEX, Biofrutales y la Universidad de Chile, se adjudicó una serie de proyectos de I+D en desarrollo de la fruticultura del sur y centro norte de Chile.

En este período trabajamos en tres Polos Territoriales FIA-CORFO, en alimentos, de los cuales estamos ejecutando un innovador proyecto en colorantes naturales asociados a diversas empresas y cooperativas del área. Además, estamos co-ejecutando otros dos proyectos asociados a la empresa ORAFTI y la Universidad Católica.

Desarrollamos un Programa Piloto Post Incendios, financiado por FIA en la Región O’Higgins y un gran proyecto de agua y cambio climático en esa región financiado por el Fondo Mundial de Medio ambiente, a través de la Agencia Chilena de Desarrollo Internacional (AGDI) y el Minagri.

A través de dos proyectos GORE, impulsamos con fuerza la producción de semilla de papa en seis comunas costeras de La Araucanía y un gran proyecto de sanidad de papa en Magallanes, en busca de su autoabastecimiento. En el ámbito internacional, destacan tres proyectos co-financiados por FONTAGRO y uno de ellos también por PROCISUR. Esta última entidad financia también un capital semilla para la creación de un Consorcio Internacional de Mejoramiento Genético de Papa entre los países del Cono Sur, entre muchas otras iniciativas.

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¿Cómo se ha vinculado al INIA en el ámbito internacional?

Ya mencionaba al PROCISUR (Programa Cooperativo para el Desarrollo Tecnológico Agroalimentario y Agroindustrial del Cono Sur) y al FONTAGRO (Fondo Regional de Tecnología Agropecuaria), dos importantes entidades asociadas al INIA en Latinoamérica.

Al INIA, – a su Director Nacional-, le correspondió presidir el PROCISUR el 2016 y 2017 y la Vicepresidencia de FONTAGRO del 2016 al 2018. Con ambas entidades estamos haciendo esfuerzos conjuntos por generar sistemas de producción agroalimentarios que sean más sustentables y permitan una intensificación sostenible de la agricultura y la ganadería, apoyando de manera especial a la Agricultura Familiar. A estas entidades se suma la vinculación del INIA a universidades e institutos de gran prestigio internacional en todo el mundo. En este período hemos ampliado el trabajo en Chile con UC Davis Chile y la Fundación CSIRO de Australia, además de fortalecer el trabajo con la U. Estatal de Dakota del Norte de EE.UU., el IRTA de España, la Universidad de Ciencias Aplicadas de Kajaani, Finlandia; la U. de Qinghai, China, y la Academia China de Ciencias Agrícolas (CAAS), con quienes hemos firmado recientemente convenios de cooperación.

Con el CAAS de China, se establecerá una granja Chino-Chilena en el INIA La Platina (que ya fue inaugurada por el Ministerio de Agricultura de Chile, junto a altos ejecutivos del CAAS y por el embajador de China en Chile) en la que se demostrarán diversas tecnologías chinas en agricultura, en particular la gran diversidad de hortalizas y frutas que dispone el consumidor chino (sólo en hortalizas consumen más de doscientas especies).

Más allá de logros, ¿cree que se ha logrado el objetivo de dar a conocer mejor la tarea del INIA?

Hoy, gracias a la gestión que realizamos en este período el INIA es más conocido en todo el país, a través de programas de televisión, entrevistas, noticieros nacionales y regionales, notas de prensa y artículos técnicos. Además, hemos hecho eventos masivos, abiertos a la comunidad como las Expo-INIA y también realizamos las dos primeras versiones de los “Guardianes de la Mesa Chilena”, en las que premiamos a nuestros investigadores y también a nuestros asociados, por los avances en materia de investigación y propiedad intelectual, como el desarrollo de nuevas variedades, patentes e invenciones.

Finalmente, quiero destacar y agradecer la labor de mis colaboradores más cercanos y el esfuerzo de cada una de las personas que laboran en nuestra institución. Siempre digo que en cada predio chileno se produce con alguna tecnología del INIA y que en cada plato que consumimos los chilenos hay algún producto desarrollado a partir de la investigación y tecnología del INIA.

Ver comentario (1)
  • tengo intencion y deseo de poner muchos frutales, incluso un monte frutal, necesito asesoramiento. ademas quiero experimentar con plantas que den alimento a la gente, como el arbol del pan, que da la yaca, es gran alimento y puede crecer en nuestro pais.
    soy de pdo. 25 de mayo Bs. As. Argentina. gracias.

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