Estás leyendo
Compromiso total

Compromiso total

Mundoagro
Asociatividad, la idea fija

Permítanme que recurra a un lugar común: “En las crisis sale lo mejor y lo peor del ser humano”. Cuando todo se pone a prueba, nuestro carácter, paciencia, conocimiento, capacidad de respetar, ceder, resignar y valorar, así como nuestro temple y generosidad, es ahí cuando se ve la esencia de cada persona.

Una muestra en positivo es el ejemplar desempeño de todos los equipos sanitarios que trabajan en primera línea de los sistemas de salud del mundo que, expuestos a una carga laboral sin precedentes, asumen que es el momento de dar todo de sí, y que serán reconocidos como verdaderos héroes por algo que, dadas las circunstancias, quizás no habrá ahora mismo tiempo suficiente ni fuerzas para agradecer como se debiera.

Las instituciones, sean públicas o privadas, deberán ser capaces de pagar debidamente las horas extras de trabajo que esto significa, pero esa es sólo una cara de la moneda. La otra es la del cansancio, la soledad, la incomprensión, el aislamiento familiar y el desgaste físico, sumado a la alta tensión emocional que representa saberse sobreexpuestos y con la consecuente probabilidad de contagiar a sus familias.

Finalmente, está la capacidad de ceder y entregar más de lo que uno estaría dispuesto a dar en tiempos normales, lo que se expresa en una actitud casi altruista: brindarse más allá de la retribución material. Esta situación límite la vivimos todos, y se expresa hasta en los más pequeños detalles en nuestras casas, pero también la viven los gobiernos y sus equipos de trabajo, y por sobre todo, las empresas y su gente.

Es así que para evitar una gran depresión económica mundial tendremos que ser capaces de preservar ese dinamismo vital en la cadena productiva. Si tenemos un contrato de provisión de un cierto artículo o servicio, debemos pensar mil veces antes de cancelarlo, porque sabemos que de esto dependerá nuestra subsistencia y también la de nuestros clientes y proveedores. Proteger este encadenamiento productivo y respetar más que nunca nuestros plazos de pago, se convertirán en sí mismo en herramientas vitales para combatir esta crisis. La ética individual como barrera de protección para el conjunto. La renuncia altruista del  sector sanitario y su capacidad de flexibilizar y ceder en beneficios la tendrán también que demostrar otros actores.

Te podría interesar
En busca del equilibrio

Un eslabón fundamental para proveer de liquidez a la economía es la banca. El gobierno, aparte de las ayudas anunciadas hace unas semanas para el uso de las postergaciones tributarias y el seguro de cesantía para los empleados, ha dispuesto la semana pasada una línea de crédito equivalente a 24 mil millones de dólares para la pequeña y mediana empresa. Esta línea, consistente en reservas fiscales del Banco Central, y que avaladas en su mayor parte por el Estado, deberá ser entregada a través de los bancos al sector productivo a tasa real prácticamente de 0%. Hacemos un llamado a la banca para que demuestre su compromiso con sus clientes y con el país.

Por su lado, una vez más el agro viene a jugar un rol fundamental en todo esto. Cuando se menciona la producción de alimentos como una de las tareas esenciales, no sólo se le permite al sector agrícola realizar ciertas labores de faena, también se le encarga una enorme responsabilidad. Además de brindar alimentos, el funcionamiento de la cadena productiva agrícola permitirá preservar lo mejor posible tanto las economías rurales como las de muchas empresas que se integran en los más diversos sectores. Uno de los mayores atributos del sector agrícola es su capacidad de dinamizar las economías. En la tapa desplegable de Mundoagro de esta edición, se han unido un grupo importante de empresas que comparten esta filosofía y están dispuestas a luchar con más fuerza que nunca por el bienestar del sector y de su gente. La consigna es que nadie se salva solo. Es momento de mostrar cuál es nuestra esencia, tanto las personas como las empresas. El compromiso es grande y por eso han querido entregar un mensaje claro y contundente: “Más unidos que nunca para ayudarnos entre todos”.