Estás leyendo
En busca del equilibrio

En busca del equilibrio

Mundoagro
En busca del equilibrio

Si bien es cierto que Argentina recién comienza una era de cambios estructurales en su sistema económico y que probablemente veremos los frutos de este nuevo rumbo recién dentro de varios años, en algunos sectores ya se advierten tendencias de algunos índices que auguran una recuperación de su economía en el futuro, en rubros que habían pasado por varios años de incertidumbre y depresión.

Todos sabemos que Argentina, además de la problemática económica, debe resolver asuntos que tienen que ver principalmente con cuestiones culturales muy arraigadas y que no es mi intención extenderme en analizar en este momento. Más allá de todas las críticas que de este lado de la cordillera hacemos al manejo y gestión de la economía argentina y del país en general, los chilenos siempre hemos tenido una suerte de “envidia” por el gran país y la cantidad de recursos con que cuenta. Es obvio que Argentina durante los últimos quince años ha aumentado la capacidad ociosa de su economía, es decir, su crecimiento relativo con respecto a los demás países ha sido inferior.

Es así como el tamaño de su economía con respecto a la de Chile ha ido involucionando en el tiempo. En 1960, la economía argentina era 5,7 veces más grande que la economía chilena (comparación en base al PIB nominal) y hoy en día esta relación se ha estrechado a 2,1 veces. Sin embargo, si uno presta atención y desmenuza las cifras y las tendencias, más que todo a cómo se da la historia de los países y los bloques, es obvio que esta situación ha llegado a un límite y que no tendría lógica ninguna que esta diferencia se profundizara. Lo que quiero decir es que de alguna u otra forma, este desbalance ha llegado a un límite en el que, si las cosas son bien manejadas en los dos países, como mínimo podría mantenerse pero nunca profundizarse.

En la agricultura en general se produce un desbalance que tiene sus matices dependiendo del rubro que analicemos. Existen subrubros en los que Chile tiene cinco veces el tamaño de Argentina si se toma en consideración el total del mercado interno y externo (exportaciones), mientras que en otros rubros, Argentina más que triplica su tamaño, como por ejemplo en los cultivos anuales.

Te podría interesar
Un sistema tributario de otra época

Como es natural, todo desbalance propende a equilibrarse en el tiempo. Argentina suma al día de hoy, su tercer trimestre de contracción económica, comprobándose una recesión. Sin embargo, y a pesar de la contracción afecta a rubros claves como la construcción y la agricultura, comienzan a verse lo que se llama en economía los índices subyacentes (intenciones de largo plazo). Es así que tras la eliminación de las retenciones a las exportaciones de granos, el mercado de la maquinaria agrícola muestra señales de reactivación, como hacía mucho tiempo que no se veía.

La comparación con Chile debe entenderse dentro del contexto de las ventajas adquiridas por nosotros en algunos rubros dentro de los últimos treinta o cuarenta años, lo cual no asegura para nada que Chile pueda mantener este ritmo de crecimiento. Es más, si el país quiere mantener estas ventajas, nuestros empresarios deberían estar pensando en cómo complementarse y potenciar sinergias con sus pares argentinos para poder enfrentar juntos a los mercados externos.