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Los No-Bancos: qué son y cuáles son sus ventajas y desventajas en el financiamiento agrícola

Los No-Bancos: qué son y cuáles son sus ventajas y desventajas en el financiamiento agrícola

Mundoagro
Los No-Bancos: qué son y cuáles son sus ventajas y desventajas en el financiamiento agrícola

Todas las personas y empresas insertas en la economía, tal como la conocemos, requieren de servicios y productos financieros. Sin embargo, no necesariamente requieren bancos. Presionados por mayores regulaciones, el rol de los bancos como proveedores de servicios y productos financieros está siendo progresivamente reemplazado por empresas privadas fuera del sistema bancario tradicional.

Así, y aun cuando el reporte del Financial Stability Report (FSG) de 2020, indica que los bancos siguen siendo los mayores intermediadores de créditos del sistema financiero, sus colocaciones de crédito han venido disminuyendo paulatinamente mientras que los denominados “no-bancos” han aumentado, y el sector agroalimentario no es la excepción.

Tales han sido estos cambios, por ejemplo en el sistema financiero de EE.UU., que su banco central (FED) ha indicado que este tipo de industria ha generado efectos materiales positivos, como mayor liquidez del mercado, mayor variabilidad de fuentes de financiamiento, y seguramente, una mejor distribución del riesgo de los fondos de los inversionistas.

Pero estos cambios conllevan mayores riesgos, en particular en la estabilidad de todo el sistema financiero, ya conocidos por todos desde hace al menos diez años luego de la crisis Subprime y hoy ante la gran crisis provocada por el Covid-19.

Los No-Bancos: qué son y cuáles son sus ventajas y desventajas en el financiamiento agrícola

No por nada, el mundo se agrupó en el Financial Stability Board o FSB (www.fsb.com) para monitorear entre muchas cosas, el mercado de los no-bancos o también llamados “bancos en las sombras” o “shadow banking ”, acepción que tiene una connotación negativa innecesaria, pero que quedó por su uso anterior en reportes del G20. A partir de 2018, el término oficialmente utilizado es NBFI o NBFC por su sigla en Inglés de Non Bank Financial Institutions or Companies, para expresar de mejor manera el aporte de este grupo al sistema financiero. Algunos académicos también se refieren a los NBFI como Financiamiento Privado o de Mercado (MarketBased-Financing).

TIPOS DE NO-BANCOS

Para entender qué es un no-banco, lo mejor es definir primero qué entendemos por banco: es una empresa financiera que se dedica a captar recursos en la forma de depósitos y, con estos recursos, generar créditos y otros servicios financieros. Dado que los depósitos vienen del público, y luego se redistribuyen en toda la economía, es que resulta fundamental la estabilidad del sistema, y por lo tanto debe ser regulado y resguardado.

El regulador establece a los bancos los límites de la liquidez, capital, obligaciones de provisiones de pérdidas futuras probables y aprobación de políticas de crédito, que incluyen la elegibilidad y límites de crédito por tipos de clientes, entre muchas otras obligaciones y restricciones. Todo esto se traduce en un marco de operación claro, seguro y regulado, que los bancos deben seguir estrictamente, pero que a su vez les genera a estas instituciones costos importantes y limitaciones para atender a grupos de clientes, entre ellos a los agrícolas.

Los no-bancos, en cambio, son instituciones privadas que no captan recursos del público (además de no emitir ni cobrar cheques), sino de inversionistas que definen sus propias políticas de crédito y objetivos de rentabilidad, permitiéndoles ser más flexibles en todos los ámbitos en que la banca no lo puede ser.

Sin embargo, aun cuando un no-banco no está sujeto a la Ley de bancos, estas instituciones deben cumplir, en lo que sea aplicable, con marcos regulatorios generales, como el tributario, prevención del lavado de dinero, financiamiento del terrorismo, cambiario, entre otros.

Los No-Bancos: qué son y cuáles son sus ventajas y desventajas en el financiamiento agrícola

Algunos tipos de nobanco son las compañías de seguros, inversionistas institucionales, fondos de inversión con divisiones de deuda, bancos multilaterales, empresas de leasing y factoring no bancarios, eventualmente algunos family office, e incluso los crowdfunding o “peer-to-peer” entre muchos otros, entre los cuales algunos se especializan en agricultura.

Ejemplos de no-bancos que operan en el sector agroalimentario en Chile en estos diferentes segmentos podrían ser: IFC Agribusiness, BID Invest, Rabofinance, Banagro, LAAD, Penta Financiero, Tanner Servicios Financieros, entre muchos otros.

VENTAJAS DEL NO-BANCO

Rapidez: Al ser instituciones privadas, generalmente más pequeñas o más focalizadas que un banco, pueden ser más ágiles en la toma de decisiones. Dependiendo de la época del año, en el agro la velocidad puede ser muy relevante. Muchas veces un “no” rápido es más útil que un “sí” que demora seis meses o más.

En el extremo, la decisión de un crédito nobanco puede depender de una o dos personas. En la banca, aun cuando la atribución de aprobación sea baja, si no se cumplen todos los hitos, revisiones y documentación de respaldo de un cliente, no habrá crédito, aunque el gerente general del banco o sus directores estimen lo contrario.

Flexibilidad: Quizás usted ya lo ha escuchado: “El patrimonio a diciembre es muy bajo, y la mora de marzo todavía no nos permite mejorar su clasificación. Revisemos el crédito en unos meses más”.

Un no-banco puede ser más flexible y tolerante en los criterios de elegibilidad de un cliente respecto de un banco. Este factor es uno de los principales atributos de los no-bancos. Es decir, pueden incorporar, generar o cambiar condiciones de crédito a clientes en forma y velocidad que, por sus regulaciones, un banco no puede. Cambiar cuotas, no informar o regularizar más rápido ciertas moras, generar un crédito mezzanino o incluso generar aportes de capital temporales o definitivos.

Los no-bancos pueden ser eventualmente más competitivos que algunos bancos locales en términos de tasa y/o plazo. Por el contrario, si la tasa es mayor, la estructura, plazo y oportunidad, muchas veces paga con creces esos puntos base adicionales. Ya lo hemos dicho antes: “la tasa no es lo más importante”.

Profesionalismo y especialización: Dado que los no-bancos tienden a ser más pequeños en su estructura que los bancos, también pueden ser más cercanos y personalizados con el cliente. Normalmente atraen a los mejores profesionales disponibles en la banca, lo cual, sumado al incentivo privado sobre la rentabilidad del capital, otorgan un foco difícil de obtener en la banca.

En un banco tradicional, un ejecutivo senior de cuentas de empresas tiene fácilmente entre 50 y 100 clientes, sino más, atendiendo diferentes áreas y productos, versus un ejecutivo no-banco que maneja eventualmente sólo un producto con una cartera mucho menor de clientes.

Visibilidad financiera: Los no-bancos al no estar regulados por el sistema bancario, no deben informar las deudas de sus clientes en los sistemas consolidados. Tampoco sus avales o deudas indirectas.

Es común en el negocio agrícola que los bancos pidan avales por diferentes motivos, como para complementar flujos, patrimonio, o simplemente para lograr un mayor compromiso con un proyecto particular.

Sin embargo, a más de algún lector le debe haber ocurrido que no pudo obtener un crédito personal o tuvo observaciones en la tarjeta de alguna casa comercial, por tener una codeuda millonaria en el sistema financiero. Con un no-banco, esto no sucede.

Debido a la obligación de los bancos de comunicar sus actividades, las deudas de los clientes son informadas mensualmente, y son visibles en su total por todo el sistema bancario (y por los privados que puedan acceder a ella). Esto tiene ventajas y desventajas para ciertos tipos de clientes, sobre todo cuando la necesidad de capital de trabajo es variable, intensiva y estacional. La deuda de los no-bancos, en cambio, no es informada al sistema consolidado de deuda. No por nada, los no-bancos son también llamados “bancos en las sombras” o “shadow banks”.

Luego, si parte de esta deuda de capital de trabajo intra-anual (antes de diciembre) está fuera del sistema, le quitará presión para evaluar ciertos proyectos. Pero cuidado, el riesgo es evidente. La deuda existe igual, y estará en sus balances mensuales. No fuerce el sistema pues podría terminar con más líneas de capital de trabajo de las que puede pagar al final de la temporada. Su ratio de liquidez caerá y finalmente, sin caja, todo puede terminar mal.

Costo: Un no-banco no debe cumplir con los estrictos protocolos de reportes ante el regulador, lo cual le permite tener equipos más pequeños y livianos en costos. No es infrecuente que un no-banco con cientos de millones de dólares de colocaciones en agricultura en un país sea manejado sólo por un par de personas, o literalmente una sola persona. Aun así, al no tener que clasificar al cliente según normativa, tampoco está obligado a provisionar utilidades exactamente según lo define el regulador local.

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DESVENTAJAS DEL NO-BANCO

Exposición a los mercados: Los nobancos, en ausencia de regulación, no tienen exigencias de capital mínimo ni estrictas políticas de riesgo y provisiones. Luego, los no-banco son más susceptibles que un banco, en un sistema financiero cada vez más volátil e impredecible.

Aun así, hay grandes instituciones no-bancos, incluso en agricultura, con extensos historiales, algunos incluso con más de cien años, y que por lo tanto han perdurado por un tiempo considerablemente mayor a muchos grandes bancos de la región. La consolidación bancaria seguirá ocurriendo, y esto irá generando cada vez más espacio a no-bancos especializados en diferentes segmentos de mercado, en particular la agricultura que es regulatoriamente más difícil de manejar para un banco.

Servicios: Como nobanco, muchas de estas instituciones carecen de todos los servicios y productos que tienen los bancos: cuenta corriente, línea de sobregiro, tarjetas, depósitos, leasing, factoring, mesa de dinero, derivados, tipo de cambio, seguros, etc., productos y servicios financieros que todo negocio agrícola hoy debería manejar. Por ello, los no-bancos están cada vez más conectados con los bancos para buscar formas de cooperar que faciliten la operatoria de los clientes en ambos mundos.

Jurisdicción y condiciones de crédito: Al igual que con las ventajas, al no estar regulados, las condiciones de crédito pueden ser muy convenientes, pero también muy complejas y eventualmente estrictas en casos de no pagos o quiebre de ciertas condiciones. Una vez firmado el contrato, la relación será bilateral y enmarcada en el ámbito legal definido, ya sea en su país de origen, EE.UU. u otro país. Un mismo contrato de crédito o pagaré será de sólo un par de páginas en un banco y probablemente de cincuenta o más en un no-banco. A nivel local, el regulador no podrá proteger los intereses del deudor en el marco de la normativa bancaria vigente. Con bancos extranjeros, hay que estar siempre atentos a la última indicación sobre tasa máxima convencional para moneda extranjera y la tasa impositiva sobre intereses pagados por créditos en el exterior (withholding tax).

Lejanía: Muchos nobancos son instituciones financieras o fondos de inversión con divisiones de deuda que están sólo en la capital del país donde operan o abiertamente en otro país. Luego, independiente de una mayor cercanía en el inicio del crédito, es esperable que, durante la vida de este, no vea a su ejecutivo muy seguido. Con un banco local con sucursales en su región, esto eventualmente podría ser diferente. Además del monto, tasa y condiciones, evalúe si requerirá la presencia de personal del no-banco en forma más frecuente o sólo una vez al año para la revisión anual.

Costos iniciales: Dado que los no-banco carecen de servicios bancarios u otros productos a través de los cuales generar ingresos (rentabilidad) de un cliente, los costos iniciales pueden ser eventualmente mayores a un banco tradicional. Comisiones (fees) de estructuración, abogados locales y en país de origen, y comisiones de seguimiento son normales en los nobanco. Considere todos estos costos en su evaluación. Lo bueno es que son conocidos en un origen y en los contratos de crédito entre privados, donde no debería haber sorpresas si los revisa bien. Por otro lado, los costos fijos de los no-bancos son considerablemente menores a los de un banco, que por su lado, de alguna forma luego deberá cobrar.

Al igual que en todo el mundo, en nuestra región los no-bancos están aumentando su participación en el mercado de la deuda en el sector agrícola, ampliando el universo de alternativas y las formas de financiamiento convencionales. Cambios regulatorios, nuevos modelos de negocios, migración de recursos humanos especializados y la consolidación de la banca son sólo algunas razones del florecimiento de los no-bancos.

Finalmente, para el empresario agrícola, lo relevante es obtener más alternativas y mejores condiciones crediticias para afrontar los nuevos desafíos de crecimiento de nuestra agricultura. Por ello, en un dilema al más puro estilo de Shakespeare, ponga en la balanza las ventajas y desventajas, de ser o no ser cliente de un banco o no-banco, para obtener los mejores resultados para su negocio agrícola particular.

Por: Gustavo Cardemil K., Ing. Agr., Master en Agronegocios, Asesor Financiero, gcardemil@adelagro.cl

CÓMO FINANCIAR PROYECTOS AGRÍCOLAS CON SOLUCIONES FINANCIERAS A LA MEDIDA

Conscientes de los nuevos desafíos de la agricultura actual, como son los efectos del cambio climático, la incorporación de nuevas tecnologías y el desarrollo sustentable, además de los productos de financiamiento tradicionales, en Banagro han desarrollado soluciones financieras para resolver problemas de heladas, uso eficiente del agua, mejoras en la productividad y las necesidades de reconversión, entre otros. En Banagro son especialistas en el sector agrícola, por lo que afirman: “Entendemos lo importante que son los tiempos de respuesta y reacción frente a las necesidades del rubro, somos flexibles y evaluamos con criterio agrícola la situación de cada cliente, buscando aportar a su desarrollo y crecimiento”. Gracias al grupo humano de profesionales y especialistas que compone el equipo de Banagro, y las alianzas con partners expertos, son capaces de, no solo financiar ideas y proyectos de manera segura y confiable, sino que también ofrecen asesoría y apoyo para enfrentar los desafíos de la agricultura del mundo actual.

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