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¿Cómo modificando el microclima del cultivo de la uva?

¿Cómo modificando el microclima del cultivo de la uva?

¿Cómo modificando el microclima del cultivo de la uva?

Actualmente la industria de la uva de mesa está trabajando por mantener la competitividad por lo que uno de los principales desafíos es abrir nuevas áreas productivas o fortalecer la posición hacia zonas de mayor seguridad hídrica, que permitan asegurar una producción adecuada a las demandas de mercados internacionales.

Por ello el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) está llevando a cabo el proyecto “Aumento de la productividad, calidad y eficiencia del uso del agua en uva de mesa mediante la implementación de cubiertas plásticas y la ampliación de la frontera geográfica de la producción de uva hacia la VII región de Chile”.

Si el proyecto obtiene buenos resultados,  la producción de uva de mesa podría  ampliar sus fronteras  hacia zonas más al sur, como Maule y  Bío Bío lo que sin duda daría nuevas y grandes posibilidades a la industria nacional, considerando que en esas zonas existe mayor disponibilidad de recursos hídricos.

El Coordinador del Programa Nacional de Hortofruticultura, Gabriel Sellés, profundiza en los principales focos de acción del proyecto. “El proyecto desarrolla tres líneas de investigación principales, en dos variedades de uva de mesa: Thompson seedlees y Timco. La primera línea se enfoca en determinar los cambios en las condiciones microclimáticas que produce el uso de cubiertas plásticas en relación a parrones que permanecen al aire libre. Hasta el momento hemos observado que se produce un ligero aumento de las temperaturas y la humedad relativa bajo el plástico, sobre todo en primavera. Este fenómeno, ha provocado que bajo las cubiertas plásticas los episodios de heladas primaverales sean menos severos”.

Sellés indicó que la segunda línea de investigación del proyecto analiza como las variaciones microclimáticas influyen sobre el crecimiento y fisiología del cultivo, destacando los efectos en los estados fenológicos. Respecto a esto, el especialista agrega “se ha observado que en estadios fenológicos tempranos existe un marcado adelanto en el crecimiento de la vid. Del mismo modo, estas variaciones microclimáticas pueden influir en la fisiología, calidad y postcosecha de la vid, aspectos considerados dentro del proyecto”. Por último, la tercera línea tiene que ver con el riego, ya que bajo cubiertas plásticas podría existir una reducción de entre un 15 a un 20% de las cantidades de agua a aplicar por temporada. Sin embargo, los fenómenos de adelantamiento del crecimiento e incremento del follaje, puede que produzcan un desfase en los consumos de agua.

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El Coordinador del Programa Nacional de Hortofruticultura de INIA, comentó que los resultados preliminares indican un buen camino hacia el uso de esta técnica en el futuro. “Nosotros pensamos que efectivamente el uso de cubierta tiene un gran potencial que permitiría aumentar la superficie cultivada de uva de mesa hacia el sur, pensando en que las grandes limitantes que tienen las regiones de Maule y Bío Bío no son tanto las temperaturas en los meses de verano, sino las temperaturas de fines de invierno y primavera, además de la existencia de lluvia en primavera y verano”.

El uso de cubiertas plásticas permite la modificación del microclima, cambiando la  intensidad de la radiación solar, la temperatura, la humedad relativa y el viento. Se ha visto que estas modificaciones son capaces de adelantar o atrasar la cosecha de forma importante con lo que se podría ampliar la ventana de cosecha en una misma zona productiva donde la disponibilidad de agua no es limitante. Esta técnica también podría proteger la fruta del daño producido por lluvias, heladas y los efectos detrimentales del viento y el exceso de radiación sobre el desarrollo de las plantas.

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