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¿Qué debe hacer la fruticultura chilena para mejorar su liderazgo y competitividad?

¿Qué debe hacer la fruticultura chilena para mejorar su liderazgo y competitividad?

Mundoagro
¿Qué debe hacer la fruticultura chilena para mejorar su liderazgo y competitividad?

Actualmente la industria frutícola nacional exporta más de 2,5 toneladas, correspondiente a más de 30 especies de fruta llegando a cerca de 1.700 millones de consumidores, en más de 100 países. Pese al desarrollo del sector, la fruticultura nacional aún debe enfrentar desafíos tecnológicos con miras a mantener el actual índice y mejorar la competitividad del sector.

La Fundación para la Innovación Agraria realizó un estudio de diagnóstico del estado de evolución de la fruticultura en Chile para, a partir de allí, proyectar los principales desafíos para llegar a una agricultura de clase mundial en 2030.

Uno de los desafíos que debe enfrentar el sector agrícola de aquí al año 2030 es duplicar el valor de la exportación frutícola, tal como aseguró el ministro Carlos Furche indicó “hoy tenemos más de 300 mil hectáreas de frutos y duplicando la exportación el sector agrícola, podría igualarse con los ingresos que genera el cobre para el país”.

El estudio representa un puntapié inicial que permite a la fruticultura nacional contar con la información requerida para el desafío de resolver la gestión de recursos hídricos —tecnificando el uso de agua—, innovación tecnológica para adaptar el sistema productivo a esta nueva realidad y la mantención del destacado estándar fitosanitario que ha caracterizado al país.

El Ministro de Agricultura indicó que la fruticultura chilena es el motor de la agricultura de Chile, “sin una fruticultura dinámica, innovadora, capaz de ir gradualmente desarrollando su potencial y su presencia en los mercados internacionales; es muy difícil que tengamos un sector agroalimentario que también sea dinámico y se expanda”.

“Tenemos tres escenario al año 2030: Fruticultura de clase mundial, lo que tenemos hoy día y pérdida gradual de competitividad. Por lo que tenemos que trabajar desde la política pública, para asegurar a chile un escenario 1, porque tenemos las condiciones de tener una fruticultura de clase mundial y eso significa un enorme esfuerzo en productividad y competitividad” indicó el Ministro.

Hugo Campos, ingeniero agrónomo y consultor de agrícola que participó en el estudio indicó que lo más importante es definir en que nos queremos transformar desde aquí al año 2030, “en nuestra visión tenemos que transformarnos en una agricultura de clase mundial y para llegar en eso tenemos que empezar a trabajar hoy día, con el desarrollo de políticas públicas, fortalecer el trabajo público – privado”.

El Consultor agrícola indicó que los temas más urgentes son: el agua, determinando el uso del recurso hídrico, de manera de utilizar el agua de manera más efectiva, hacer que los huertos utilicen riego tecnificado. Aumentar la productividad, por medio de capacitar la mano de obra, diseñar huertos que se puedan trabajar por medio de la mecanización. Desarrollar más variedades de especies frutícolas desarrolladas en Chile. Mantener la protección fitosanitario.

 

“Creo que nos podemos convertir de aquí al año 2030, en un país con una fruticultura de clase mundial, por lo que tenemos que entender que de aquí para adelante, lo único permanente es el cambio” indicó Hugo Campos.

Para Héctor Echeverría, director ejecutivo de FIA, la importancia del estudio es dar una prospectiva de aquí en adelante, es una oportunidad para ver lo que se ha realizado y lo que falta por hacer. Y en eso está la incorporación de nuevas tecnologías, incorporar más investigación e ir trabajando en la creación de nuevas variedades.

“Poder seguir expandiendo la zona frutícola a otros territorios, donde antes no se hacía fruticultura y tomar decisiones de seguir invirtiendo en investigación, desarrollo e innovación para tener fruta de exportación de clase mundial” indicó Echeverría.

El Presidente de la Asociación de Exportadores de Chile, Ronald Bown comentó “es fundamental estos tipos de estudios, ya que tenemos que conocer las dimensiones, problemas y desafíos que tiene el sector de largo plazo. Las actualizaciones que deben hacer, no son de aquí a 20 años más, sino que al menos cada tres años con el objeto de recoger cuales son realmente la dimensión de los cambios”.

 

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