Estás leyendo
Sequía: la investigación como herramienta para anticipar el problema

Sequía: la investigación como herramienta para anticipar el problema

Mundoagro
Sequía: la investigación como herramienta para anticipar el problema

La sequía se ha convertido en el principal tema a tratar en países como Chile y Estados Unidos, especialmente en California. Ambas partes enfocan sus esfuerzos en cómo enfrentar este fenómeno climático que ya es parte de nuestra realidad. Sin embargo, existe una gran traba: no se anticipan al problema, es más bien una reacción a la emergencia.

Durante la última sequía que enfrentó California, Daniele Zaccaria, PhD, especialista en riego y manejo hídrico del sistema de Cooperative Extension de UC Davis, manejó la respuesta de esta entidad. “Hicimos mucho trabajo en dos años y después, en 2016, que fue un año húmedo, todos se olvidaron. Este es el tiempo en que tenemos que hacer el trabajo para estar preparados. Los años en que no hay déficit de agua es cuando debemos hacer la investigación, porque de otra forma siempre es reaccionar a la emergencia”, indica el experto, quien detalla el trabajo que realizaron.

Sequía: la investigación como herramienta para anticipar el problema
Daniele Zaccaria, especialista en riego y manejo hídrico del sistema de Cooperative Extension de UC Davis

Hicieron una investigación de los últimos años de déficit de riego, cuyos resultados fueron extraídos y puestos a disposición a través de webminars de expertos, para posteriormente realizar alrededor de 25 publicaciones. Corresponde a un material que se encuentra disponible de manera online, en el que diferentes expertos entregan recomendaciones a los agricultores sobre cómo manejar el cultivo durante la sequía y minimizar daños.

De esta manera se ha avanzado en tener conocimiento sobre cómo enfrentar este fenómeno climático. Sin embargo, a su juicio, se puede hacer más creando material de preparación.

PREPARACIÓN CON INDICADORES
La sequía ya no es una emergencia en California, sino un fenómeno que ocurre hace muchos años. Por ello es que a juicio de Zaccaria el modelo debe modificarse y no contar con un trabajo de respuesta, sino con uno que les permita estar preparados. Es así como se encuentra trabajando con indicadores bioclimáticos, cuyo uso permite observar en el tiempo que el clima está cambiando.

Según recuerda, los modelos actuales se están utilizando desde hace unos cuarenta años y se basan en la lluvia y temperatura. “Los cultivos nunca están considerados, por lo que estamos haciendo un esfuerzo para incluirlos y poder observar en los indicadores la demanda de agua. De este modo, si la temperatura sube y las lluvias disminuyen, cuál es la respuesta del cultivo”, comenta y agrega que están utilizando indicadores de las Naciones Unidas para la organización de agricultura, que de alguna manera incluyen al cultivo. Sin embargo pudieron ver que no es adecuado para California, por lo que se encuentran desarrollando y probando indicadores propios.

En el enfrentamiento contra la sequía, en paralelo con este tipo de investigaciones y preparaciones, un elemento vital es la eficiencia del riego. ¿Pero qué se necesita realmente para lograrla?

LA BASE DE LA EFICIENCIA
Contar con un buen sistema de riego, es decir, que entregue agua de manera uniforme a los árboles, es la base para hacer un uso eficiente del recurso hídrico. Se trata de sistemas que deben estar bien diseñados y mantenidos, para después pensar en un tipo de herramientas distinto. Así lo explica Allan Fulton, asesor de Riego y Recursos Hídricos de la Red de Extensión Cooperativa de la Universidad de California, quien agrega que sin eso las otras formas de mejora no van a ser efectivas.

Sequía: la investigación como herramienta para anticipar el problema
Allan Fulton, asesor de Riego y Recursos Hídricos de la Red de Extensión Cooperativa de la Universidad de California

“Si tienes un buen sistema de riego y entiendes cómo preocuparte de él y cómo usarlo, el próximo paso es buscar herramientas o fuentes de información que te ayuden a decidir y a responder preguntas como cuándo empezar a regar, cada cuánto hacerlo, cuánta agua aplicar y cuándo parar”, explica.

Hoy en día el escenario que se vive tanto en Chile como en California obliga a los agricultores a seguir creciendo con sus cultivos pero con menos agua. Allí es precisamente donde este tipo de herramientas adquieren vital relevancia, tecnologías que a juicio de Fulton pueden generar una separación de las tradiciones de riego. Puede que un productor esté acostumbrado a regar ciertos días o de determinada manera, pero pensar estas tecnologías, para lo que se requiere una mente abierta, pueden cambiar esos paradigmas: le harán tomar nuevas decisiones de cuándo regar y en qué cantidad, basándose en cómo cambia el clima.

Te podría interesar
Afecta a la credibilidad

Respecto a cómo California ha trabajado esta eficiencia bajo el escenario de sequía que se vive, señala que por décadas se han utilizado sistemas de aspersión y microaspersión. Agrega que ahora el desafío pasa por manejar la variabilidad del suelo, por lo que se encuentran diseñando sistemas que en estos términos se adapten mejor.

Junto con el acceso a tecnologías de riego, otro elemento vital para mejorar la eficiencia pasa por la información, área donde también existe trabajo por hacer.

INFORMACIÓN ACTUAL Y UNA MEJOR DECISIÓN
Daniele Zaccaria ha trabajado con agricultores de California, Europa y el norte de África. En base a estas experiencias una de las conclusiones que saca es que el cerebro es el mejor modelo para, con la información que poseen, llegar a las soluciones más convenientes. Así es que el desafío entonces pasa por mejorar la información que se les entrega.

“Si nosotros mejoramos la información y dejamos que los agricultores la procesen, creo que es el mejor escenario. Lo que trato de decir es que no necesitamos tomar la decisión por ellos en términos de investigación, tenemos que proveerles información más actual y dejarlos tomar la decisión. Creo que ahora hay mucho énfasis en tecnología y la gente piensa que ésta dará todas las respuestas, pero es sólo una parte. Hay mucho esfuerzo que tenemos que hacer en educación y en cómo podemos usar la tecnología y la información”, aclara y añade que si bien los agricultores pueden hacer un mejor trabajo con mejor información y educación, al mismo tiempo se debe mejorar la distribución e infraestructura del agua.

Chile y California no sólo comparten las condiciones climáticas sino también, en los últimos años, la sequía que los afecta. Ambas partes cuentan además con tareas pendientes que permitirían contar con la ansiada y necesaria eficiencia. Es hora de trabajar en ello y poder actuar de forma preventiva y no reactiva.

Ver comentarios (0)

Escribe un comentario

Tu dirección de email no será publicada.