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Eriófidos: factores influyen en su presencia y cómo controlarlos

Eriófidos: factores influyen en su presencia y cómo controlarlos

Mundoagro
Eriófidos: factores influyen en su presencia y cómo controlarlos

La presencia de eriófidos (Colomerus vitis y Calepetrimerus vitis) en vides de huertos chilenos se ha reportado como relacionada, principalmente en las nuevas variedades de vid de mesa, a la manifestación de diversos síntomas que van desde la disminución del crecimiento de brotes, encarrujamiento de hojas, brotes en zigzag e impedimento de alcanzar los niveles y calidades productivos en los tiempos esperados.

En los últimos años, producto del déficit hídrico relevante en la zona centro norte y sur del país, la severidad del daño ha sido mayor, dado que el crecimiento de brotes se ve ralentizado y con menores posibilidades de autocompensar el daño generado por el ataque temprano de los ácaros de la yema.

Diversas aristas se encuentran pendientes en el estudio de estas plagas, como su relación de preferencia entre sustratos, comportamiento e interacción con algunos manejos (como el uso de azufre) y su posible interacción con metabolitos secundarios responsables de las defensas en las plantas.

Algunos trabajos plantean que el ácaro Colomerus vitis además de generar un daño directo producto de su alimentación en la yema de la vid, es vector de Grapevine Pinot gris virus, GPGV (Malagnini et al., 2016). Algunos aislados de este virus no inducen síntomas, mientras que otros pueden causar retraso de crecimiento de los sarmientos, moteado y deformación de hojas (Gualandri et al., 2017), síntomas que han sido observados en Chile, principalmente en la variedad Sheegene 12 (Krissy™) del programa genético Sheehan Genetics; sin embargo, hoy, esta misma sintomatología se ha reportado en otras variedades provenientes de distintos programas genéticos.

La presencia de este virus en el país ha sido recientemente confirmada para variedades de uva destinada a la producción de vino (Zamorano et al., 2019); no obstante, su asociación con los síntomas encontrados en uva de mesa aún no ha sido demostrada.

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Daño en brote por ácaros de la yema

Por otro lado, se ha logrado obtener una mejoría en la condición del brote empleando folcisteína más aminoácidos en conjunto a un programa acaricidas y de nutrición (Buzzetti et al., 2019), observando además que, plantas con mejor condición de vigor resisten mejor el ataque de estas plagas, lo que permite suponer que, desde el punto de vista del manejo, existe interacción ácaro-planta cuyo equilibro es delicado.

Respecto a los fertilizantes químicos, si bien el nitrógeno es fundamental para el crecimiento de la planta, su exceso como fuente de abono nitrogenado promueve el desarrollo de plantas muy exuberantes pero muy sensibles a plagas y enfermedades (Schoonhoven et al., 2005).

En ese contexto, y entendiendo que los principales efectos de los eriófidos o ácaros de la yema en vid han sido asociados a parámetros productivos, se plantea la hipótesis de que un adecuado programa de manejo integral microbiano podría mejorar la condición productiva de las plantas, en cuanto a rendimiento, calibre, tasa de crecimiento de brotes y/u otros parámetros productivos junto a un programa de manejo con acaricidas, en ausencia de otros factores de estrés como el déficit hídrico.

METODOLOGÍA

Se trabajó con un parronal de cinco años de la variedad Sheegene 12 (Krissy™) del programa genético Sheehan Genetics ubicado en la comuna de San Felipe, Región de Valparaíso, que presentaba problemas de crecimiento asociados a una alta incidencia de eriófidos en yemas. Los programas de tratamientos (factores variables) en un arreglo factorial realizados en esta experiencia fueron los siguientes:

  • Tratamiento Control: Fertilización tradicional, reposición de macronutrientes según requerimiento determinado por análisis de suelo y foliar, entregando en este caso N – P205 – K20 a 45-; 35 y 100 kg/ha. Esto se replicó con y sin déficit hídrico.
  • Programa Symborg: Al 10 de diciembre (en pleno peak de crecimiento radicular determinado en calicatas), dirigido a las raíces vía riego, se aplicó MycoUp Activ (3 kg/ha) y MBB10 (1kg/ha) y en igual fecha, vía foliar, BlueN (333 gr/ha). El 25 de diciembre (en desarrollo de bayas): se aplicó Trychosym Bio (2L/ ha); mientras al 2 de enero 2020 se realizó la aplicación de MBB10 (1 Kg/ha). El 15 de febrero se repitió la aplicación de MycoUp Activ (2 kg/ha) junto a MBB10 (1 Kg/ ha). Estas aplicaciones se realizaron tanto bajo un régimen de déficit hídrico, así como de uno de reposición hídrica completa.

Los tratamientos fueron realizados con cuatro repeticiones de 0,25 hectáreas. En todo el cuartel se mantuvo como parámetro estándar el programa de manejo acaricida, aplicando: Sanmite® WP (80 g/100L) cuando el brote alcanzó los 10 cm promedio, luego Danitol® (100 cc/100L) en brote de 20 cm; Springer® (60 cc/100L) en inicio de floración y Agrimek® (16 cc/100L) a mediados de diciembre.

EVALUACIONES

Durante toda la temporada se realizaron mediciones a fin de establecer efectos sobre la tasa de crecimiento del brote determinándose, además, las variables de producción y calibre comercial descritas a continuación:

Producción: En cosecha, cuando los racimos alcanzaron 20° de sólidos solubles (medidos a 5 bayas por racimo con un refractómetro manual Refractec®); también se contó y pesó, utilizando una balanza digital, la totalidad de racimos existentes en las plantas incluidas en cada repetición. El peso de cada uno de ellos se expresó en gramos y el peso de cosecha total por planta en kilogramos.

Luego, los racimos se limpiaron retirando con tijeras las bayas deformes, partidas, dañadas, con russet, podridas o sin color, el desecho resultante fue aislado en bolsas de plástico y pesado individualmente para cada planta para luego calcular el % de desecho por vigor. Se descartaron también aquellos racimos con falta de color, es decir, cuando más del 15% de las bayas no desarrollaron completamente el color característico del cultivar y/o presentaron tintes verdosos. En esta evaluación también se registró el peso promedio por baya (sana) y peso promedio de raquis.

Calibre comercial: Se estimó el calibre comercial de todos los racimos cosechados utilizando anillos calibradores, considerando un criterio de selección donde se toleró un 10% de las bayas fuera del rango establecido. Los calibres comerciales utilizados fueron los categorizados por Unifrutti® para esta variedad son: AA ≥ 20,0; A: 19,9 – 18,0; B: 17,9 – 16,0.

ANÁLISIS ESTADÍSTICO

Una vez determinadas las posibles interacciones de los factores variables, se verificó el cumplimiento de los requisitos del análisis de varianza (ANDEVA) utilizando test de Levene y de Homogeneidad de Varianza con el fin de escoger la transformación estadística adecuada para cumplir con los supuestos del ANDEVA. Con el fin de establecer posibles diferencias significativas entre los resultados, los datos colectados de las variables definidas fueron sometidas a análisis de varianza (ANDEVA) y prueba de comparación múltiple de Tukey (p:0,05).

RESUMEN DE RESULTADOS

La presencia de eriófidos en yemas disminuyó significativamente entre el inicio de temporada y la cosecha, desde un promedio de 600 individuos adultos por yema a 35, indistintamente del programa de manejo de fertilización realizado. Sin embargo, la severidad del daño presente en las plantas respecto del largo de los brotes y rendimiento asociado sólo tuvo una respuesta significativa a favor del programa de manejo Symborg® bajo una condición de full reposición hídrica.

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Eriofidos en yema

El déficit hídrico afectó en ambos tratamientos de fertilización la condición y rendimiento de las plantas, manteniendo constante la severidad de los síntomas asociados al ataque de eriófidos en hojas y brotes hasta el término de la temporada, aun cuando la población de la plaga disminuyó significativamente. Esto indica que, al menos bajo los programas de fertilización o manejo integral microbiano evaluados, la relevancia de su efecto dependerá de este factor abiótico limitante.

En cuanto al rendimiento, calibre y peso promedio de racimos a cosecha, éstos también mostraron diferencias significativas al emplear el tratamiento 4 (Cuadro 1), destacando la factibilidad de implementar un programa de manejo integral microbiano cuya función principal se plantea como la obtención de un equilibrio del desarrollo de raíces y la producción, basado en la simbiosis lograda con el desarrollo de micorrizas que le permite a las plantas obtener una mejor condición nutricional en ausencia de fertilización de apoyo; junto al rol de microorganismos de vida libre y bacterias fijadoras de nitrógeno, siempre y cuando no exista otro factor estresante como el déficit hídrico.

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Lo anterior refuerza el concepto planteado por Walton et al., (2007) respecto a que plantas que presentan una tasa de crecimiento mayor en primavera (período en que se concentra la mayor cantidad de ciclos de estas plagas), disminuyen el desarrollo de síntomas asociados a las infestaciones por ácaros, suscitándose entonces una nueva arista sobre el posible rol de algunos programas de bioestimulación y fertilización asociados al manejo de estas plagas.

Por:

Dr. Karina Buzzetti, Directora Investigación Consultora Agridevelopment

Ing. Agr. Isabel Pérez, Consultora Agridevelopment

Dr. Ian Homer, Profesor Asistente, Facultad De Ciencias Agronómicas, U. De Chile

Declaración de los autores: Esta investigación fue financiada exclusivamente por el equipo investigador, la cual forma parte de un macroproyecto en curso cuyos resultados se encuentran en proceso de análisis. Los autores declaran no recibir comisión por venta o promoción de los productos involucrados en la publicación. Agradecimientos a Gala García Imbernón por su orientación técnica en el diseño de este trabajo.

Referencias: Gualandri V., Asquini E., Bianchedi P, Covelli L., Brilli M., Malossini U., Bragagna P. and Si-Ammour A. 2017. Identification of herbaceous hosts of the Grapevine Pinot gris virus (GPGV). Eur. J. Plant Pathol. 147: 21–25. Malagnini V., de Lillo E., Saldarelli P., Beber R., Duso C., Raiola A., Zanotelli L., Valenzano D., Giampetruzzi A., Morelli M., Ratti C., Causin R. and Gualandri V. 2016. Transmission of Grapevine Pinot gris virus by Colomerus vitis. Arch. Virol. 161: 2595–2599. Schoonhoven L., Van Loon J and Dicke, M. 2005. Insect-Plant biology. Oxford Biology. 421 pp. Zamorano A; Medina G.; Fernández C; Cui W; Quiroga N; Fiore N. First Report of Grapevine Pinot gris virus in Grapevine in Chile. Plant Disease, 2019, vol. 103, no 6, p. 1438. Buzzetti, K; Homer, I y Pérez I. 2019. Avance en el desarrollo de herramientas en el manejo de plagas claves en vid de mesa: caso ácaros de la yema. Articulo técnico RedAgricola Julio 2019. Walton, et al. 2007. Relationship Between Rust Mites, Calepitrimerus vitis (Acari: Eriophyidae), Bud Mites, Colomerus vitis (Acari: Eriophyidae) and Short Shoot Syndrome in Oregon Vineyards. International J. Acarology 33:1-12

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