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Intenso y eterno

Intenso y eterno

Intenso y eterno

El océano es inexplicable. Aunque suene cliché, no se puede explicar, tienes que vivirlo. Son sensaciones únicas e indescriptibles, el nivel de focalización que se logra en esas décimas de segundos antes de pararte en la tabla, la adrenalina aumenta, el tiempo se dilata y esos 3 segundos entre que remas y te paras son eternos e intensos.

Cuando tenía 13 años me compré mi primera tabla y me fui solo, de manera autodidacta, a la playa “Las machas”, de Arica. Lo intenté cuatro días a la semana durante siete meses hasta poder pararme y surfear mi primera ola. Mis hermanos y primos, en cambio, yendo a una escuela de surf se pararon ¡el primer día! Como consejo, es mejor partir con longboards largos, no con tablas cortas y delgadas.

Intenso y eterno

Muchas veces me cuestionaba y pensaba que este deporte tal vez no era para mí… hasta que tomé esa primera ola. Nunca la olvidaré. Fue hermosa y eterna, durante un atardecer de verano en las aguas cálidas de Arica, siempre Arica. Después de eso, nunca más pude parar. Siempre quieres surfear, siempre una más… Aunque tu espalda y brazos no den más del cansancio. No te quieres salir nunca del agua. El océano tiene eso: te desconecta de la tierra. No piensas en nada de lo de afuera. Solo observas y estás muy atento a tu entorno dentro del agua. La vista fija en el horizonte, de dónde y cómo viene formándose la siguiente ola. El sol bajando y los peces saltando al lado tuyo, pelicanos que planean a pocos centímetros sobre el mar, y hasta focas, lobos marinos, toninas, delfines y tortugas en verano. El reflejo del sol a lo largo del océano y hasta la punta de tu tabla no tiene precio, es todo deleite y paz, de la perfección de la creación.

Intenso y eterno
Nicolás sobre una ola conocida como Padang Padang, en Bali, Indonesia.

La agricultura y la ecología me gustan, claro. Pero el surf es mi pasión. Comencé a los 13, hoy tengo 32 y quiero llegar a los 80 surfeando. Se puede, lo vi en Nueva Zelanda, donde kiwis de 80 años y pelo blanco surfean olas de dos metros. ¡Unos cracks! El mar te carga de algo inexplicable. Si comienzas el día surfeando, todo lo que sigue durante el día se enfrenta con una sonrisa de oreja a oreja. Nada te la quita, porque ya surfeaste.

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Nicolás Valenzuela Basy-Galup es ganadero y productor de avellano europeo orgánico y berries orgánicos. Presidente de la Asociación Gremial de Productores Orgánicos de Ñuble.

Instagram @agricolalosavellanos
www.agricolalosavellanos.com

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