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“La pérdida fue real, pero quizás no se va a notar”

“La pérdida fue real, pero quizás no se va a notar”

Mundoagro
“La pérdida fue real, pero quizás no se va a notar”

Antonio Walker,  presidente de Fruséptima y director de Fedefruta, hizo un análisis de cómo se vieron afectados los cereceros tras las precipitaciones que cayeron en el mes de diciembre: “Nosotros hablamos de un 20 a 25% de pérdidas, pero a lo mejor en la estadística final no se va a notar porque había más fruta de la que habíamos estimado”.

Por: Camilo Bravo Sánchez

La lluvia caída el fin de semana en la zona centro sur de Chile encontró en buen pie a los cereceros quienes se habían preparado para no sufrir las pérdidas de comienzos de mes.

Desde la región Metropolitana hasta el Biobío los productores se preocuparon de adelantar la cosecha tal como lo anunció Daniel Vieira Espinoza, asesor de productores de Curicó y que en la práctica fue valorada por Antonio Walker,  presidente de Fruséptima  y director de Fedefruta.

“La fruta tenía las condiciones para cosecharse. La estrategia estuvo bien porque aunque no haya partidura, al tener una segunda lluvia la fruta también queda más sensible. Eso sí, se produjo mayor atochamiento en los packing, ya que no estaban preparados para recibir esa cantidad de frutas”, dijo el directivo en conversación con Mundoagro, quien además hizo un análisis global de cómo salió parada la industria tras los fenómenos metereológicos.

“Nosotros hablamos de un 20 a 25% de pérdidas -entre ambas lluvias- y eso es real, pero a lo mejor en la estadística final no se va a notar porque había más fruta de la que habíamos estimado. Al hablar con los productores y las estimaciones hechas a fines de octubre era menor a la que realmente teníamos en los árboles. La pérdida fue real, pero quizás no se va a notar porque había una estimación de cosecha menor a la real”, analizó.

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LA FRUTA EN LOS PACKING

La medida adoptada por los productores de cerezas trajo consigo el colapso en los packing, hecho menor para Walker, quien valoró el trabajo realizado en las últimas 72 horas.

“El flujo de cosechas se alteró, se concentró más y los packing no estaban preparados para recibir esa cantidad de frutas, por esta razón los días de espera de procesos aumentaron un poco. Yo prefiero eso, tener un día o dos más en los packing que frente a la lluvia”, sentenció.

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