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Identificación del potencial de floración mediante análisis de fertilidad y calidad de yemas

Identificación del potencial de floración mediante análisis de fertilidad y calidad de yemas

Mundoagro
Identificación del potencial de floración mediante análisis de fertilidad y calidad de yemas

La evolución de la exportación de cerezas ha estado marcada por el alza en la superficie plantada en Chile, y el aumento leve pero sostenido en el rendimiento de producción promedio por hectárea de huertos en producción, siendo una tendencia que se debe tener en cuenta respecto a la calidad de fruta que se está construyendo. Diversos análisis y estudios realizados por el equipo Avium sobre la situación actual de carga en huertos en producción en el país señalan que se ha alcanzado una media de 7,3 ton/ha en la última temporada, siendo precedidas por 8,7 y 6,8 ton/ha en las temporadas 2017/18 y 2018/19 respectivamente.

En datos publicados anteriormente se pudo evidenciar la repercusión que puede tener un huerto con un alto potencial de carga, reflejado en la temporada 2017/18, en una respuesta fisiológica negativa en la inducción y la diferenciación de primordios florales. Es así como el objetivo de conocer el estado productivo “potencial” actual de un huerto busca ser una herramienta fundamental para la conformación de cerezas premium en calidad y condición. Esto entrega información muy valiosa ya que permite estimar las estrategias de regulación e intensidad de carga de las plantas y que en general están muy dependientes de la relación vigor/fertilidad en que se encuentra el huerto.

CALIDAD DE YEMAS Y RESERVAS

Es importante destacar que no solo las características cuantitativas de flores son relevantes, sino también la calidad de las yemas formadas respecto a su nivel de reservas. Este atributo se ha ido estudiando cada año, y es imprescindible determinar preliminarmente un rango de reservas mínimo que debiesen tener estos órganos en los procesos reproductivos iniciales, ya que es fundamental recordar que el cerezo cumple primeramente una función ecológica, en donde las yemas florales se abren antes que las yemas vegetativas. Diversos estudios indican que la acumulación de azúcares o azúcares-alcoholes disminuiría la temperatura de congelación de los tejidos en arboles caducifolios y de hoja perenne ante una baja temperatura del aire, lo que en efecto podría reducir los daños de primordios por eventos de heladas.

Identificación del potencial de floración mediante análisis de fertilidad y calidad de yemas
Dardos con primordios de flor dañados por frío a inicios de invierno. Fuente: Avium 2019.

En cuanto al estudio de reservas, sobre todo en centros frutales y específicamente en dardos, se hace importante hacer un seguimiento base de N total, aminoácidos totales, arginina, proteína total y almidón, siendo este último el más representativo a reservas carbonadas. Los conclusiones de investigaciones realizadas en Chile no han mostrado una tendencia tan consistente en mantener un rango numérico que indique un parámetro de normalidad relacionado con un posible resultado en el desarrollo y conformación de fruta de calidad. Además, según nuestra experiencia, aunque exista un nivel de suficiencia debiera enfrentarse al menos a las distintas combinaciones variedad/portainjerto que usamos en la producción.

Las heladas que ocurren a finales de abril o principios de mayo, cuando la planta genera el proceso de lignificación y de cubrimiento de brácteas de todas las estructuras florales, podría ser un factor determinante que incide en esta tipología de daños, por lo tanto, se infiere que el 90% de los daños encontrados en el centro frutal ya está expresado al primero de julio (foto 1).

DE UNA TEMPORADA A LA OTRA

Se debe considerar que los dardos son estructuras renovables y que la cantidad de yemas florales que contienen está representada en función de la cantidad de hojas que pudo tener ese dardo la temporada anterior. Es decir, la formación de cada yema floral está determinada por la diferenciación de yemas ocurrida el verano antepasado y el número de primordios de flor por cada yema está asociado al proceso de diferenciación de verano recién pasado. Todas las yemas florales son yemas axilares de hoja, donde esa hoja estaba presente en el dardo proveniente de la yema vegetativa. Por lo tanto, es necesario destacar que las acciones y manejos que se realicen en una temporada repercutirán en la condición productiva de la siguiente.

Es decir, en un dardo de invierno del 2020:

Número de yemas florales (Diferenciación enero 2019) x Número de primordios por cada yema Diferenciación enero 2020 = Flores totales por dardo 2020.

Desde esta perspectiva hay varios factores que se deben evaluar cada año y en cada huerto. Por ejemplo, el estado de carga del año anterior, entrada en dormancia o aclimatación, dinámica de la acumulación de frío invernal, ausencia/presencia de situaciones climáticas adversas en primavera y acciones correctivas y manejos culturales dentro de los 30 días después de plena flor (DDPF). También se debe considerar un factor determinante como el porcentaje de cuaja por cada variedad, y que el grado de fertilidad está dado por la combinación de variedad y portainjerto.

Identificación del potencial de floración mediante análisis de fertilidad y calidad de yemas

Gracias a más de 3.000 análisis de fertilidad y calidad de yemas en cerezos, desde el 2012 a la fecha se han establecido a base de prueba y error algunos índices en los que se consideran las distintas combinaciones variedad/portainjerto y zonas productivas, y se han determinado rangos de potencial de floración como una medida objetiva para las decisiones y/o acciones de cómo enfrentar podas, regulación de cargas y posibles estrategias nutricionales del huerto (Cuadro 1).

Cuando se encuentran menos de 15 flores sanas por centro frutal (CF) se considera que es un bajo potencial de floración para gran parte de las combinaciones portainjerto/variedad, por lo cual las podas estarán orientadas solo a eliminar materiales vigorosos, ramas que generen sombra, con mínimas probabilidades de realizar ajustes de carga en raleo y un programa nutricional conservador.

En cambio, cuando se tiene entre 15 y 20 flores sanas/CF se estima que es un potencial de floración medionormal, considerando podas de limpieza y renovación de ramas, con una baja probabilidad de raleos y un programa de nutrición equilibrado siempre y cuando se encuentre la fruta.

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Se reconocen altos los potenciales de floración con un rango entre 20 y 25 flores sanas/CF, lo que permiten hacer podas con una mayor intensidad, sobre todo en aquellas combinaciones que aportan mayor fertilidad. Se debe estar muy atento a las condiciones medioambientales ya que en estos casos es muy probable que se deba hacer un raleo y un apoyo nutricional.

Identificación del potencial de floración mediante análisis de fertilidad y calidad de yemas
Cuando se encuentran menos de 15 flores sanas por centro frutal se considera que es un bajo potencial de floración para gran parte de las combinaciones portainjerto/ variedad

Por último, el CF con más de 25 flores se enfrenta a un potencial de floración extremo y que con seguridad se deben programar podas dejando siempre en ramas autosoportantes la fruta, además con estrategias de regulación de carga definidas y un programa de nutrición reforzado. Al hacer este análisis extremo en una variedad que es poco cuajadora como es el caso del cv. Kordia, lo más probable es que este nivel de flores no sea un problema, siendo incluso un buen potencial de floración para este caso.

Es muy importante tomar en cuenta que el análisis se debe realizar siempre de los primordios sanos del CF, y no cometer el error de calcular a base del total. Por ejemplo, en una combinación Regina/Gisela 6, se determinó que existen como promedio 7,9 yemas florales en el dardo, y el total de primordios flor por yema promedio fueron 3,5, los cuales están completamente sanos, lo que da un total de 28 flores por dardo (Cuadro 2).

En otro ejemplo, en la combinación Lapins/Colt se reveló que existen en promedio 5,8 yemas florales en el dardo, y el total de primordios flor por yema promedio fueron 2,9, pero solo se presentan 2,2 de ellos sanos, lo que representa un porcentaje de daño del 24,2% en cada dardo. Esta relación da un resultado final de 12,5 flores sanas por dardo (Cuadro 3).

Identificación del potencial de floración mediante análisis de fertilidad y calidad de yemas
Identificación del potencial de floración mediante análisis de fertilidad y calidad de yemas

Tal vez la analítica puede resultar muy sencilla, pero sin duda es fundamental realizar una correcta lectura y análisis de los datos ya que podrían promover acciones y manejos erróneos al no considerar su análisis, y más aún si no se cuenta con ningún tipo de información cuantitativa que respalde los manejos de podas y regulaciones de cargas.

Para más información visitar en www.smartcherry.cl

Por:
Carlos J. Tapia T., Ing. Agrónomo. M. Sc, Director Técnico Avium Y Director De Contenidos De Smartcherry
Emilio Martínez G., Ing. Agrónomo. Encargado De Departamento De I+D Avium
Cecilia Labbé M., Ing. Agrónoma. Encargada De Análisis De Laboratorio Avium

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