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Tras la pandemia industria del kiwi vuelve a ser atractiva, ¿cuáles son los nuevos desafíos?

Tras la pandemia industria del kiwi vuelve a ser atractiva, ¿cuáles son los nuevos desafíos?

Mundoagro
Tras la pandemia industria del kiwi vuelve a ser atractiva, ¿cuáles son los nuevos desafíos?

Si hay una fruta que puede salir beneficiada de los nuevos hábitos de consumo que generó el Covid-19 en el mundo es el kiwi. Sus atributos benéficos a la salud humana y la actual necesidad del consumidor por una alimentación sana y protección contra enfermedades han logrado que durante la crisis su demanda se mantenga e incluso se incremente en algunos países.

Esta situación, sin lugar a duda, nos obliga a mirar a nuestra industria y saber el lugar en el que nos ubicamos para lograr posicionarnos frente a esta coyuntura. De acuerdo con Christian Abud, fundador y director gerente de C. Abud & Cía., en la industria nacional del kiwi se presentan tres grandes desafíos.

Tras la pandemia industria del kiwi vuelve a ser atractiva, ¿cuáles son los nuevos desafíos?
Roberto Contardo, Agrónomo Asesor, Christian Abud, Director Gerente y Raimundo Cuevas, Gerente; todos del Área Profesional de Abud&Cia

En primer lugar, hay que rejuvenecer los huertos antiguos, a través de la recuperación de la rizosfera de las raíces, que es una milimétrica capa compuesta principalmente por hongos y bacterias benéficas donde se producen los intercambios con el suelo. De acuerdo con el experto, este enfoque ha dado buenos resultados incluso en huertos con edades que superan los 30 años. Sin embargo, si queremos tener éxito en este enfoque es clave poner en el centro de la ecuación, como primera condición, realizar una óptima gestión de riego. “Si en el kiwi (y en fruticultura) no hay gestión del riego, todo lo que podamos aplicar, toda la tecnología de los nuevos productos, los compost, la materia orgánica, etc. no te va a dar resultado”, señala.

El segundo de los desafíos a mediano y largo plazo es la renovación de la industria. Es decir, es necesario contar con buenas plantas. Actualmente el SAG ha hecho un decreto de ley en el cual la PSA ya no representa una plaga cuarentenaria, lo cual significa un gran paso en la industria ya que facilita e impulsa la producción de plantas, que por un lado permite pensar en nuevos proyectos y por el otro mejorar la oferta actual. Abud reafirma su importancia en estos momentos y hace un llamado a los viveros: “Hay que anticiparse porque probablemente vamos a tener algunos empresarios que van a querer plantar o renovar sus plantaciones”.

Un tercer desafío que percibe el también productor frutícola, es el que implica la obtención de nuevas variedades. Pero Abud no se refiere a mirar al extranjero, sino que, como país, es necesario mirar el propio germoplasma. “Yo creo que no podemos pensar en que todo tiene que ser a través de centros de investigación o genética exteriores. Como país tenemos que impulsar la creación de nuestras propias variedades”. Tal es así que, como compañía, Abud explicó que llevan alrededor de ocho años probando una variedad verde y pone además como ejemplo al INIA, que actualmente cuenta con una variedad de uva de mesa denominada Maylen, que ahora es patrimonio de la industria frutícola chilena.

Existen otros factores que juegan un papel relevante en la reactivación de la industria nacional. Uno hace referencia a la seguridad del agua. Abud afirma que cualquier inversionista interesado en esta industria necesita contar con la seguridad de poder ocupar el agua de forma libre, que no haya algún decreto que diga que el agua podrá ser expropiada y tener certeza de que los códigos de agua y las tenencias se van a respetar, privilegiando siempre el consumo humano, explica. El segundo factor es la correcta elección del lugar para cultivar la especie, ya que esto determina el éxito o fracaso de la producción. “Respecto al terroir frutícola o la ecozona, el kiwi es muy exigente. En cuanto a clima, no le gusta el frío, prefiere suelos profundos con abundante agua, por lo tanto, no es llegar y plantar, la elección del lugar es clave para tener un buen éxito”, explica.

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En lo que se refiere a comercialización, Nueva Zelandia, el principal competidor de Chile, se ha enfocado en kiwis amarillos y ha disminuido la producción de verdes. Sin embargo, existen dos grandes productores en el hemisferio norte que se cruzan con nuestra producción, principalmente porque guardan fruta: Italia y Grecia, que tiene una producción igual o mayor a la chilena. Según Abud, este es un aspecto positivo ya que se mantiene la demanda durante todo el año, “y a diferencia de la cereza, que es una fruta que dura 40 o 50 días, el kiwi se puede guardar, lo que permite mantener la oferta durante toda la temporada y conservar viva la demanda”.

Finalmente, respecto a nuevos mercados, Abud señala que hay que mirar con atención a India, ya que ha aumentado tanto su consumo como su demanda, y obviamente seguir abasteciendo de la mejor forma los mercados del lejano oriente, que usualmente manejan los mejores precios.

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